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La Coctelera
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Apple TV ya está en las tiendas

Autor: Ciro Gómez Leyva

Fecha de publicación: abril del 2007

Fuente: revista etcétera



Apenas el 2 de febrero, y en medio de alguna polémica que ya no recuerdo, escribí aquí que el debate en torno de la Ley Televisa estaba sobrecargado de ideología y descuidaba las extraordinarias nuevas formas de video y televisión, particularmente en Internet, que marcarán el futuro en conceptos, criterios políticos, producción, distribución, comercialización, participación y, desde luego, consumo.

Lo que no imaginaba es que 50 días después, en su feroz batalla contra Microsoft, Apple revolucionaría los tiempos y colocaría en las tiendas de Estados Unidos el dispositivo Apple TV, que permite a la gente descargar, almacenar y reproducir contenidos de Internet en sus televisiones.

La era del “hogar digital” está naciendo este fin de semana. El muro entre la computadora y la televisión ha comenzado a desmoronarse. Apple espera que su dispositivo transforme el mercado de televisión del mismo modo que su reproductor, el iPod, transformó el de la música.

Leo en los sitios especializados que hay dudas sobre la calidad de este primer Apple TV, pero nadie duda que a mediano plazo el producto se imponga. Se calcula que el mercado del Apple TV en 2008 será de 4 mil 800 millones de dólares.

¿Qué significa esto para nosotros? Que en meses, en un año, en dos, podremos tener en casa un dispositivo que nos permitirá elegir, por ejemplo, entre un menú de 200 noticieros de alto o bajo costo de producción (el de la colonia Condesa, por decir, o el del periódico X, o la revista Y, o la empresa Z), mil telenovelas, 300 programas de debate, etcétera, etcétera.

Y los sintonizaremos con nuestro control, desde nuestra cama. Y la calidad de imagen en la pantalla será tan buena como la de la televisión por aire o la televisión de paga.

COMENTARIO: la televisión sin duda es la que mejores avances ahí tenido ya que ha crecido a pasos agigantados es la que mas deja logra televidentes y la cual la gente la sigue mas por sus programas o simplemente por la gran comparación este sin duda será uno de mas grandes logros que la televisión pueda tener.



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Periodismo del futuro

Autor: *Lizy Navarro

Fecha de publicación: marzo del 2007

Fuente: observatorio de medios blog


Hoy día se está configurando el nuevo perfil que deben tener los periodistas y el que demanda las empresas. Los nuevos comunicadores están abriendo un espacio donde interactúan e imprimen su código genético al naciente medio.

Algunos han llamado al nuevo periodista periomático, neologismo para denotar a los informadores o periodistas adaptados al periodismo del futuro.

En la historia de la humanidad siempre han existido nuevas tecnologías como la rueda, la imprenta, la brújula, el ferrocarril, el teléfono, las redes telemáticas, la Internet. La tecnología ha estado en el centro mismo del progreso humano desde tiempos inmemoriales.

La evolución tecnológica acorta cada vez más los ciclos de la innovación y asienta con mayor rapidez las soluciones que definen su efímera actualidad. La invención de la imprenta revolucionó la comunicación: la información pasó de ser elitista a ser accesible.

El término Nuevas Tecnologías hace sentir y pensar una realidad especial, distinta, fuera de lo común: una superioridad frente a otras generaciones. El nuevo paradigma es bautizado como la tecnología de la información, el ciberespacio, la sociedad de la información, la edad de la convergencia, la superautopista de la información, highways of information para los de habla inglesa, inforoutes o informatique para los de habla francesa, cuya característica fundamental es el networking (o transmisión en cadena) global. La cuestión es estar unidos en un mismo mundo –no importa si el mercado lo maneja–, un mundo virtual, aunque no sea el real.

Para la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), una tecnología que alcanza los 50 millones de usuarios ya es considerada como de aceptación generalizada. A la radio le costó cerca de 38 años tener ese nivel; a la computadora, 16 años y a la televisión, 13. Con la Internet y la web, el fenómeno se desarrolló en forma diferente, pues en sólo cuatro años tuvo dicha aceptación generalizada.

El español Manuel Castells habla de cinco características del paradigma de la Tecnología de la Información:

1) La información es su materia prima.

2) La capacidad de penetración de los efectos de las nuevas tecnologías. Todos los procesos de nuestra existencia individual y colectiva están directamente moldeados por el nuevo medio tecnológico.

3) La lógica de interconexión de todo sistema o conjunto de relaciones que utilizan las nuevas tecnologías de la información.

4) Se basa en la flexibilidad. No sólo los procesos son reversibles, sino que las organizaciones y las instituciones se pueden modificar e incluso alterarse de forma fundamental mediante la reordenación de sus componentes.

5) La convergencia creciente de tecnologías específicas en un sistema altamente integrado, dentro del cual las antiguas trayectorias tecnológicas separadas se vuelven prácticamente indistinguibles.

Brecha digital

El paradigma de las nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) ha penetrado la totalidad de los espacios de la existencia humana. Para ello, los 191 Estados miembros de Naciones Unidas se comprometieron a alcanzar ocho objetivos fundamentales para el año 2015 (véase Tabla 1), y dentro de esos objetivos se debe formar al profesionista que asuma la responsabilidad de los retos de la comunicación e información en estos nuevos espacios de las TIC.

Evidentemente no todas las instituciones educativas en las cuales se imparten programas de licenciatura o posgrado en comunicación, disponen de los recursos económicos necesarios para realizar las adecuaciones indispensables a sus instalaciones e infraestructura. La gestación de una especie de brecha digital en las escuelas y universidades definitivamente incidirá en las oportunidades de desarrollo profesional de sus egresados.

Es precisamente en las facultades o escuelas de comunicación donde debemos formar a los profesionales de la comunicación e información que enfrenten los retos de las nuevas tecnologías, sobre todo que respondan a las necesidades de los usuarios. No sólo se presenta información de actualidad en la Internet, es decir, contenidos periodísticos en los cibermedios; también en la red viajan miles de millones de páginas con temas diversos. Lo más viable es que el único responsable del manejo de dichos contenidos sea el comunicólogo, siempre y cuando esté capacitado para ello.

Es esencial formar al ciberperiodista para que explote y aproveche la red como un espacio de información e interacción, comprendiendo que está frente a una nueva realidad, ante elementos de comunicación con los cuales no se había enfrentado: la interactividad, los códigos y las prácticas discursivas del nuevo medio.

No basta con enseñarle al estudiante la pirámide invertida; hoy día es necesario trabajar elementos como la hipertextualidad, enseñarle a redactar y a construir los mensajes desde la convergencia digital y de los diferentes medios, los géneros multimedia, las infografías digitales.

El más antiguo de estos modelos o proyectos fundacionales –cita Raúl Fuentes Navarro–, el de la formación de periodistas, es también el más fuertemente arraigado en las escuelas, aun en aquéllas que fueron instituidas ya como escuelas de comunicación y no como de periodismo.

Revisando los programas de las licenciaturas de comunicación e información, podemos observar que actualmente no existe esa formación periodística. Pocas son las instituciones que tienen dicha especialidad como la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo con un área de énfasis en periodismo; la licenciatura en periodismo y comunicación, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro; la Facultad de Ciencias de la Comunicación, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, con la especialidad en reportero; la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, y la Universidad Anáhuac, con la preespecialidad en radio y periodismo. Es decir, ese enfoque periodístico ya no es central en la mayoría de las escuelas de comunicación y periodismo. Si hacemos un análisis profundo entre la seriación de algunas de las materias de los programas, observamos que no existe ninguna relación entre una asignatura y otra, en varias de ellas se repiten los contenidos y sólo se presenta lo más básico del periodismo.

Resulta obligada y urgente la actualización de los programas, no sólo con nombres que suenen atractivos para el alumno sino con una verdadera construcción de sus contenidos. Con el desarrollo en los años noventa de la Internet y con los más de 12 años de ciberperiodismo, dicha actualización es imprescindible ante las TIC, ante los espacios laborales emergentes en torno al ciberperiodismo y ante los desafíos políticos actuales en México a través de los cuales debemos fortalecer el ámbito académico.

El papel del comunicólogo

En un análisis realizado a los medios de comunicación en la Internet en México, se pudo observar que más de 75% de las páginas en línea son administradas por diseñadores gráficos o ingenieros en sistemas, quienes tienen mínimos conocimientos en torno al espacio informativo y de contenido. Sobre todo en la comprensión del impacto sociocultural de las TIC.

La construcción de esos espacios de comunicación debe ser ocupada precisamente por los comunicólogos. Sin embargo, esa magia de conocer los programas de informática hace que todo usuario se sienta experto en este ámbito. De hecho, tenemos esa gran posibilidad ahora con los blogs, pero el comunicólogo debiera ser el verdadero responsable, pues es quien conscientemente sabe de los efectos que causarán los mensajes.

Sin embargo, los egresados de comunicación y periodismo no cuentan con las competencias y habilidades para asumir dichos quehaceres profesionales. Los conocimientos de informática y de las nuevas tecnologías son mínimos y aparecen como parte de otras materias, pero no como asignaturas independientes en los programas académicos.

Faltan, por supuesto, contenidos con elementos de análisis y reflexión de los nuevos espacios de comunicación, así como tesis que presenten una investigación profunda de los efectos y producción de tales mensajes.

Conocer desde sus receptores, códigos, prácticas discursivas, principios éticos y legales, hasta las posibilidades empresariales de dichos medios, obliga a que desde los programas de licenciatura se prepare a los estudiantes en torno a este nuevo paradigma. Algunos lugares ya lo están haciendo como el Centro de Formación y Perfeccionamiento de Periodistas con sede en París, el cual ofrece un programa de especialización de periodismo en línea.

En 1994, fueron los periodistas audaces y sobre todo jóvenes con una apertura mental, quienes creyeron en la transformación del periodismo y aprovecharon la tecnología de la red. Hoy, después de 12 años, la preparación que fueron adquiriendo de manera autodidáctica se debe transformar en estudios académicos institucionalizados en diferentes escuelas.

Son pocas las instituciones que han incorporado en la currícula de licenciatura una línea completa en donde se prepare al estudiante para comprender teóricamente y aprender en la práctica la forma de trabajar en los medios instalados en la red. Hasta el momento sólo siguen las especificaciones en la currícula para los medios tradicionales: radio, televisión y prensa.

Hasta hoy han funcionado los diplomados, especialidades o masters en los cuales se adquieren los conocimientos necesarios para trabajar en la Internet. Para las páginas que no manejan información periodística también es importante que cuenten con los expertos en la construcción de información, no en archivarla, sino en presentarla de acuerdo con la nueva retórica.

Recordemos que la exigencia en la formación del periodista no sólo debe reflexionarse y ocuparse por esta irrupción de las TIC; es vital que sea a través de una mayor formación académica en donde estemos formando a los futuros periodistas.

También es importante comprender el protagonismo del periodista en torno a la convergencia digital y al ordenamiento de los saberes. Hemos hablado de que el periodista es hoy un facilitador o un intermediario del proceso de la co municación. Alrededor de la actividad informativa a través de la red y junto con el ciberperiodista, han surgido nuevas profesiones tanto en la industria de la información como en la de contenidos (véase Tabla 2).

Hacia la especialización

Hoy día es necesaria la creación de un entorno adecuado con estudios de eficacia en relación con el costo, desarrollo de contenidos, formación de personal docente y, sobre todo, políticas y planificaciones nacionales que son esenciales para el desarrollo de las TIC en la educación.

Los actuales programas curriculares limitan a unas cuantas materias la formación del futuro periodista. La especialización aún no se presenta en las escuelas de comunicación como una opción. Dichos programas deben tender a la especialización y además incluir prácticas profesionales. Es recomendable imitar parcialmente los modelos de las facultades de medicina, en donde el alumno tiene una incorporación directa a su ámbito de estudio.

Con el objetivo de conocer el estado actual de los programas de comunicación, revisamos 19 planes de estudios de escuelas y facultades de universidades del país, el programa de periodismo de la Universidad Complutense de Madrid y un programa argentino de la Universidad Nacional de la Plata.

Las materias en torno a las nuevas tecnologías de la información y comunicación son en promedio dos en cada programa y en algunos de ellos no aparece ninguna materia relacionada. Se observa que no hay una seriación en dichas asignaturas encaminadas a la formación específica de una especialidad para el comunicólogo que trabaje en este espacio.

Algunas de las asignaturas contempladas en los 19 planes de estudio son las siguientes:

Aplicaciones culturales de la comunicación digital.

Arquitectura de nuevos medios.

Comunicación cultural y globalización.

Comunicación digital.

Comunicación en línea.

Comunicación global.

Comunicación y tecnología.

Comunicación y cultura en la era de la información.

Desarrollo de los medios electrónicos.

Diseño interactivo.

Diseño y producción digital.

Estética de nuevos medios.

Laboratorio de creatividad digital.

Nuevas tecnologías.

Nuevas tecnologías de la comunicación.

Nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

Nuevas tecnologías para la producción de radio.

Producción multimedia.

Proyectos estratégicos de comunicación digital.

Tecnologías de la comunicación y sociedad.

Tecnología educativa.

Usos y apropiaciones de las tecnologías.

En el ámbito de la formación del periodista, es importante reconocer que a pesar de que la formación de este espacio fue el nacimiento de las carreras de comunicación, en muy pocas de ellas el egresado tiene las competencias para laborar como tal, mucho menos como un ciberperiodista. Las únicas materias enfocadas a ese terreno específico son:

a) Periodismo en medios electrónicos.

b) Periodismo en la red.

c) Periodismo en línea.

d) Diseño editorial por computadora.

Resulta paradójico que aun cuando casi todos los medios analógicos cuentan con un medio en la Internet, sólo ubiquemos en cuatro de los 19 programas analizados materias de ciberperiodismo.

Una de las instituciones de mayor referencia para la educación y formación periodística en Iberoamérica es la Facultad de Ciencias de la Información, de la Universidad Complutense de Madrid. En la licenciatura en periodismo localizamos asignaturas como Producción periodística en nuevas tecnologías, Influencia sociocultural de las nuevas tecnologías de la información, Políticas de telecomunicaciones y Gobierno en Internet.

Es interesante ubicarnos en los contenidos que se pueden incluir en la especialización como son los siguientes: Desarrollo histórico de Internet, De la sociedad de la información a la sociedad del conocimiento, Comunidades virtuales, La interactividad en la red, Multimedialidad, Recursos y lenguajes, Contexto y características del hipertexto, Tipos de prensa en la red, La radio y televisión en Internet, Estilos y géneros en el periodismo web.

En estos momentos se está configurando el nuevo perfil que hoy día deben poseer los periodistas y el que demandan las empresas. Los nuevos comunicadores están abriendo un espacio donde interactúan e imprimen su código genético al naciente medio.

La redacción, la habitación física donde conviven los periodistas, se ha sustituido por una redacción virtual, que existe en las redes telemáticas. Pero el ciberespacio no será capaz de sustituir el trabajo del periodista. El usuario tendrá la necesidad de contar con alguien que le seleccione, informe, interprete y juzgue los hechos que acontecen en el mundo.

Desde su computadora, el periodista consultará sus archivos fotográficos y podrá comprobar la información en las bases de datos. El reportero no tendrá necesidad de ir a la redacción, sus órdenes de trabajo le llegarán a su computadora y desde ésta transmitirá su información ya redactada, con anexos de audio y video.

Algunos han llamado al nuevo periodista periomático, neologismo para denotar a los informadores o periodistas adaptados al periodismo del futuro, tal es el caso de José Francisco Sánchez. El proceso será lento, pero para los periodistas de la Generación Red no será difícil estar en este nuevo mundo. En las ciencias de la información deberá crearse una rama del periodismo en las redes telemáticas, tanto para iniciar la teoría de este nuevo medio como para capacitar a los informadores.

Fuentes

Armañanzas, Emy et al., El periodismo electrónico, Ariel, Barcelona, 1996.

Castells, Manuel, La era de la información. La sociedad red, vol. 1, Alianza Editorial, Madrid, 1998.

Cebrián, Juan Luis, La red, Taurus, Madrid, 1998.

Díaz, Javier y Koldo Meso Ayerdi, Medios de comunicación en Internet, Anaya, Madrid, 1997.

Díaz Nosty, Bernardo, Informe Anual de la Comunicación, Grupo Zeta, Madrid, 1998.

Escriche, Pilar et al., La comunicación internacional, Mitre, Barcelona, 1985.

Esebbag, Benchimol, Internet, Anaya Multimedia, España, 1998.

Fuentes Navarro, Raúl, La emergencia de un campo académico, ITESO, México, 1998.

“Informe Mundial sobre la Comunicación. Los medios frente al desafío de las nuevas tecnologías”, UNESCO/CINDOC, Madrid, 1998.

“Informe Mundial sobre la Comunicación”, UNESCO/CINDOC, Madrid, 1999.

Islas, Octavio, Explorando el ciberespacio iberoamericano, CECSA, México, 2002.

McLuhan, Marshall, La aldea global, Gedisa, España, 1996.

Martínez Albertos, José Luis, El ocaso del periodismo, Cims, España, 1997.

Martínez Albertos, José Luis, Curso general de redacción periodística, Paraninfo, España, 1993.

Muñoz, Pedro A., Un futuro interconectado y digital, Ericsson SA, Madrid, 1997.

Navarro Zamora, Lizy, Los periódicos on line, Universidad Autónoma de San Luis Potosí, México, 2002.

Quirós Fernández, Fernando, Estructura internacional de la información, Síntesis, Madrid, 1998.

Ramonet, Ignacio, La tiranía de la comunicación, Debate, Madrid, 1998.

R. Vilamor, José, Nuevo periodismo para el nuevo milenio, Olalla, Madrid, 1997.

Sahagún Felipe, De Gutenberg a Internet, Estudios Internacionales de la Complutense, España, 1998.

Sánchez, José Francisco (ed.), “El nuevo mapa informativo europeo”, en Actas de la IV Jornadas Internacionales de Ciencias de la Información, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Navarra, Pamplona, 1990.

Smith A., Goodbye Gutenberg, Gustavo Gili, Barcelona, 1983.

*Doctora en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Profesora e investigadora

de la Escuela de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de San Luis Potos

Fuente: Revista Mexicana de Comunicación Fundación Manuel Buendia Marzo/2007

COMENTARIO: unos de los problemas con los que nos enfrentamos los estudiantes es que no contamos con los conocimentos necesarios para poder relacionarnos con las nuevas tecnologia.

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El siguiente ensayo fue publicado en la revista Chasqui, aunque no es reciente lo publicamos para ser comentado en clase.Controversia entre los medios de comunicación y el Gobierno

Autor: Juliana Fregoso Bonilla

Fecha de publicación: marzo del 2007

Fuente: observatorio de medios

Una de las características del sistema político mexicano es su difícil relación con los medios, caracterizada por ser a la vez tan lejana como cercana. Por un lado, cada gobierno de turno busca limitar la crítica a sus acciones, pero, a la vez, busca influir en la opinión pública, con el objetivo de utilizar a los medios como un instrumento efectivo para, en el mejor de los casos, “trascender”, o en su defecto asegurar la siguiente elección a su favor.

En esta relación de uso-beneficio, también los medios de comunicación se erigen como grupos de presión que si bien aceptan ciertas limitaciones a la crítica, ejercen su derecho de cobrar por los favores hechos al sistema.

El año 2000 no sólo significó para México el cambio del partido político en el poder. Con la llegada del conservador Vicente Fox (Partido Acción Nacional) inició también un gobierno mediático, en el que los logros de las políticas sociales se aprecian más en la propaganda que en los hechos.

A dos años de asumir el poder, y tras romper con más de 70 años de dominio del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Fox ha dado continuidad a la tirante relación medios-gobierno, que ha derivado en enfrentamientos con los reporteros, a quienes acusa de orquestar campañas de desprestigio, como venganza por la desaparición de una serie de prebendas, de las que, según el Presidente, gozaban con los anteriores gobiernos.

Sin embargo, ante la incapacidad de su administración para cumplir con las promesas de campaña y satisfacer las expectativas depositadas por los electores, Fox se ha visto en la necesidad de establecer un pacto con la radio y la televisión en México.

El 10 de octubre del 2002, bajo el auspicio del llamado “Gobierno del Cambio”, se tejió uno más de los hilos en la relación Medios-Gobierno en el país.

Para disgusto de muchos y sorpresa de pocos, el Presidente Fox emitió un decreto en el que la administración federal eliminó el 12.5 por ciento de tiempo oficial de transmisión al que tenía derecho el Estado, tanto en radio como en televisión (equivalente a tres horas diarias de programación).

A cambio, recibirá de los medios electrónicos 18 minutos diarios de programación en televisión y 35 minutos en radio.

Las modificaciones implican que la transmisión de los programas oficiales ya no será de madrugada, cuando la mayoría de la población duerme, sino en horarios considerados como los de más alta audiencia (entre las 6:00 y las 24:00 horas), lo cual permitirá al gobierno federal hacer llegar sus mensajes de manera más efectiva, pues competirá con patrocinadores de telenovelas y programas cómicos.

“La nueva segmentación ofrece mayor versatilidad, pero no es obligatoria. Esto permite la emisión de mensajes breves que tienen mayor impacto y penetración, sin demérito de la profundidad que ofrecen los programas de 5 minutos o más”, justificó la Secretaría de Gobernación en un desplegado publicado en la prensa escrita el 18 de octubre.

El acuerdo trae como resultado hacer más eficiente el uso de los medios en aras de difundir los programas oficiales, con miras a los cambiantes tiempos políticos mexicanos que arrancan en el 2003 con las elecciones legislativas, en las que el Presidente necesitará ganar la mayoría en el Congreso, para garantizar la aprobación de sus programas y presupuestos que, hasta ahora, han sido bloqueados por la oposición.

También lleva implícito el inicio temprano de la elección presidencial del 2006.

La historia de los tiempos oficiales

La radio y televisión en México operan bajo un sistema de concesiones en el que las empresas son dueñas de los activos, pero el gobierno es propietario de las frecuencias, que las revalida o suspende a discreción del Presidente de turno.

Como ejemplo, en 1968 el gobierno hizo uso de su derecho como propietario de las frecuencias e intentó supervisar el contenido, sobre todo, de programas noticiosos.

La difusión de las protestas de los estudiantes, previo a la represión del 2 de octubre del 68 en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, molestó al entonces Presidente Gustavo Díaz Ordaz, quien ejerció un control cuasi-absoluto de los medios electrónicos y escritos.

En particular la radio y televisión fueron objeto de turbias negociaciones a las que, para conservar sus concesiones, se les pretendió cargar un impuesto del 25 por ciento mensual sobre sus ingresos por publicidad, lo que elevaba los precios a los anunciantes y disminuía las ganancias para los medios.

Ante la molestia de los empresarios del ramo, la Presidencia ofreció una segunda opción: que las empresas colocaran el 49 por ciento de sus acciones a la venta, lo cual daba al Gobierno la posibilidad de comprar las acciones.

Ninguna de las posibilidades agradó a los empresarios, por lo que se buscó un nuevo acuerdo: que las estaciones de radio y televisión cedieran más tiempo gratuito al Estado, que los concesionarios garantizaran mejoras en su programación dando al Gobierno el derecho de revisar, cada cinco años, si se cumplía con esta obligación y que, si el Poder Ejecutivo consideraba que algún tema perturbaba la paz pública, podría llamar la atención al licenciatario (el dueño del permiso o concesión de transmisión).

El arreglo final se publicó el primer día de julio de 1969 y contemplaba que el impuesto se cubriría si se ponía a disposición del Estado el 12.5 por ciento de tiempo diario, pero ante la incapacidad del Gobierno para realizar producciones de calidad o capaces de atraer al público, con el paso de los años el uso del tiempo oficial se haría en horarios de madrugada.

33 años después

El tiempo pasó y los tiempos oficiales quedaron temporalmente fuera de la polémica entre los medios y el gobierno.

Nuevos sucesos políticos y sociales plantearían a la Presidencia la necesidad de ejercer un nuevo control sobre lo que se difundía en la radio y la televisión.

La urgencia de informar, en tiempo real, sobre el alzamiento del insurgente Ejército Zapatista de Liberación Nacional el 1 de enero de 1994; el asesinato del candidato oficialista a la Presidencia, Luis Donaldo Colosio el 23 de marzo de ese año; la devaluación económica de 1995 y el entonces fenómeno Fox durante la lucha presidencial del 2000, parecía que terminarían con el control del gobierno sobre los medios.

A más de tres décadas de las negociaciones del tiempo oficial, todo sigue igual en lo que a concesiones se refiere, sólo que ahora el control lleva implícito un acuerdo mutuo.

Esa nueva relación del gobierno con los medios no es bien vista por distintos sectores en México. Uno de esos sectores es el encabezado por una comisión multipartidista de legisladores que busca promover una controversia constitucional para anular este decreto presidencial y restituir al Ejecutivo los tiempos oficiales fijados hace más de 30 años.

Los cambios en los tiempos oficiales dan a la Presidencia de la República la oportunidad de llegar a un auditorio más amplio, pero quitan a otras entidades oficiales como el Poder Legislativo y las Secretarías de Estado, la posibilidad de acceder a un espacio en radio y televisión, aunque sea de madrugada.

Fox obtuvo lo que buscaba: una mayor promoción para dar continuidad a un gobierno mediático, en el que los programas sociales y de infraestructura fueron sustituidos por el culto a la imagen.

Mientras, para los industriales de la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión, la negociación es un símbolo de los nuevos tiempos y un lastre menos para la libertad de expresión, para el foxismo significa un factor de presión, en un contexto en el que está pendiente la reforma del estado, en cuyas negociaciones, los grupos de oposición pensarán que si el Presidente cedió ante los medios de comunicación, también deberá ceder ante ellos en asuntos que sí implican un cambio más de fondo en la conducción de las políticas públicas.

Al darse el anuncio del cambio en los tiempos oficiales, la radio se limitó a explicar en qué consistía el acuerdo, pero las dos televisoras más importantes del país, Televisa y TV Azteca, a través de sus noticieros estelares, hicieron un inusual alarde de lo que para ellos era una nueva etapa en las relaciones entre el gobierno y los medios de comunicación, en la que se dejan atrás medidas de “represión” para controlar la opinión pública.

Para todos quedó claro que, de momento, la radio y la televisión no serán un espacio crítico, pues desde el anuncio de la reducción en los tiempos oficiales nació una nueva alianza Fox-medios.

El conductor estelar de Televisa, Joaquín López Dóriga, en su edición del Noticiero, el mismo 10 de octubre, saludó la medida como una “decisión de los nuevos tiempos”.

En el mismo tono, Javier Alatorre, conductor del noticiero Hechos de TV Azteca, agradecía entre líneas al foxismo por las nuevas reglas.

“Hoy, el Presidente Vicente Fox corrigió esta barbaridad histórica (los tiempos oficiales obligatorios), y en un reconocimiento a la responsabilidad de los medios, decidió eliminar este absurdo impuesto”, editorializó Alatorre.

Para los grupos radiofónicos el beneficio fue casi inmediato, pues el 4 de noviembre, ocho de las once principales cadenas de radio en la capital del país firmaron un acuerdo para reducir en 50 por ciento sus tarifas publicitarias, lo cual les abre campo para atraer a un mayor número de clientes, después de 7 años en los que la baja en las ventas, el recorte de personal y la operación en número rojos han sido una constante en las empresas de comunicación.

La pareja presidencial a cuadro

La discusión sobre la negociación entre el gobierno de México y los medios electrónicos tiene otra arista en la que se involucra, como lo ha estado haciendo últimamente en los asuntos de Estado, a la primera dama Martha Sahagún de Fox, quien durante el primer año de gobierno fungiera como vocera presidencial y fuera la responsable de construir un muro entre los medios y Vicente Fox.

Este acuerdo permite, en primer término, borrar las antipatías que generó en los medios Sahagún, durante su etapa como vocera presidencial y, en segundo término, fue una respuesta de los esposos Fox a los favores recibidos de los medios electrónicos, en cuanto a la difusión de sus atributos personales, principalmente en lo concerniente a la fundación filantrópica “Vamos México”.

Para su proyecto filantrópico, la señora Fox ha recibido importantes apoyos de Televisa (la principal televisora del país), entre ellos, el pago de los gastos de organización de un concierto del cantante inglés Elton John para recaudar fondos a favor de “Vamos México”.

Dentro de esta cadena de promociones personales gratuitas también se añade al actual secretario de la gobernación, Santiago Creel, quien en aras de una candidatura presidencial hacia las elecciones del 2006, favorecería la negociación entre la administración Fox y los industriales de la radio y la televisión. No hay que descartar que en el 2003 habrá en México elecciones para renovar el Congreso y en las que se prevé que el partido de Fox, el PAN, no podrá alcanzar la mayoría para dominar el Legislativo y facilitar la aprobación de las iniciativas del Estado.

Los beneficios de parte y parte

La reducción en el tiempo oficial da a cada una de las partes lo que más necesita:

Al gobierno, la posibilidad de trascender mediante obras mediáticas.

A la radio y la televisión un beneficio económico. Para muestra basta un botón: según los últimos informes trimestrales de la Secretaría de Hacienda, el tiempo fiscal que utilizó la Presidencia de enero a septiembre equivale a 306.8 millones de pesos, a un costo de 425.4 pesos el minuto en televisión y 13.1 pesos el minuto en radio.

Para una televisora que transmite hasta 24 horas al día, el tiempo fiscal significada otorgar 180 minutos al Estado, lo que implicaba un valor estimado de 76.576 pesos diarios.

Ahora, con los 18 minutos, el costo actual sería de 7.658 pesos, una reducción del 90 por ciento.

En el caso de una radiodifusora que transmite todo el día, el anterior tiempo fiscal acarreaba un costo de 2.530 pesos al día. Ahora, con la obligación de dar a Estado sólo 35 minutos, el costo será de 457 pesos, 81 por ciento menos.

Mientras tanto el debate continúa, ante todo por la nueva etapa que marcan estos cambios en la relación entre el gobierno y los medios, no en lo concerniente a la libertad de expresión, sino en el manejo discrecional entre ambos.

CUADRO 1
Los más y los menos

De acuerdo con la Secretaría de Hacienda de México, de enero a septiembre del 2002, el gobierno utilizó 4 millones 70 mil 511 minutos del llamado tiempo fiscal en televisión. La Presidencia, utilizó la mayor parte del tiempo.

Entidad
Presidencia
Secretaría de Educación
Secretaría de Gobernación

Tiempo utilizado
17.7%
14.9%
12.9%

  • El resto del tiempo se reparte en menores cantidades entre distintas dependencias de Gobierno.

FUENTE: Informes trimestrales de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

CUADRO 2

Con el Decreto Presidencial para modificar los tiempos oficiales en México, estos quedan de la siguiente forma:

Medio
Televisión
Radio

Tiempo (antes)
180 minutos
180 minutos

Tiempo (ahora)
18 minutos
35 minutos

  • Los minutos son por día

FUENTE: Decreto Presidencial que Modifica los Tiempos Oficiales en Radio y Televisión

COMENTARIO: de una o otra manera los políticos aprovechan a los medios creo que desde siempre a sido una relación medios de comunicación-políticos otro punto que se ha manejado siempre es que sin los políticos los medios no tendrían nada que decir pues forman una parte fundamental. En otro sentido sin campañas estos señores no tendrían nada que hacer pues parte de sus mensajes llega a la gente por medio de los canales televisivos o de la radio.

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¿QUÉ DIJO?

Autor: Mario A. Campos

Fecha de publicación: marzo del 2007

Fuente: revista etcétera.


No odies al mensajero, odia al mensaje. Es la defensa que se hace del papel de los medios cuando son criticados por sus contenidos, a lo que se suele responder que lo que realmente incomoda es la realidad. Sin embargo, en las últimas semanas se han producido tres casos que ponen en duda esta justificación.

El primero saltó a la luz luego de que el secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, admitiera en entrevista con Carlos Loret que se investigaría cualquier posible vínculo entre el crimen organizado y la policía de Acapulco, respuesta que perdió toda ambigüedad cuando la mayoría de los medios leyeron en estas palabras una confesión de las investigaciones que el gobierno estaría realizando a la administración de Félix Salgado Macedonio.

Releyendo las declaraciones del funcionario quedaba claro que nunca hizo tal afirmación y que, al menos en esta ocasión, tenía razón el alcalde al afirmar que lo que se investigaría serían las amenazas en su contra y no sus posibles ligas con el narco. No obstante, la cargada mediática hizo su trabajo, la sospecha quedó sembrada, y cuando la administración federal respaldó al presidente municipal, los mismos medios presentaron la información como una rectificación o contradicción.

El segundo ejemplo, también de serias repercusiones, giró en torno al mandatario venezolano Hugo Chávez que en una entrevista con la agencia de noticias alemana DPA, se refirió al "Caballerito", personaje al que reprochó por su política exterior. La nota es que de acuerdo con ese servicio de información, el destinatario de las críticas era el presidente mexicano, Felipe Calderón.

Ante la difusión del texto hubo reacciones dentro y fuera de la clase política. Algunos analistas lanzaron artículos, editoriales y comentarios con señalamientos en contra del chavismo y hasta el jefe de gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, salió en defensa de la investidura presidencial, respuesta que se vio acompañada por declaraciones del mandatario mexicano en las que parafraseó una canción de su tierra, Michoacán: "Aquí no conocemos los tales valentones, pero si es necesario nos sobran corazones".

Con los antecedentes de la difícil relación entre México y Venezuela a nadie sorprendió el nuevo encontronazo. Hasta que la propia agencia dio a conocer que el verdadero blanco de las críticas de Chávez no era Calderón sino el estadounidense George W. Bush.

La corrección puso nuevamente en duda la fiabilidad del sistema de información internacional, pues bastó con que la fuente original diera por buena la historia para que parte de la prensa mundial se enfocara en la búsqueda de reacciones, incluso cuando desde algunas trincheras ­como el diario El Universal de Venezuela­ se presentó la aclaración desde el inicio de la controversia.

Finalmente, la prensa estadounidense nos regaló otra joya cuando se desató una intensa movilización policíaca en la ciudad de Boston. Todo empezó cuando los medios reportaron la existencia de objetos sospechosos, que presumiblemente se trataban de potenciales explosivos.

Luego de horas de suspenso se supo que eran, simplemente, artículos promociónales de Cartoon Network. Empresa que además pertenece al mismo consorcio que controla la poderosa empresa CNN. Si bien el incidente remite al clima de terror que ha inculcado el gobierno estadounidense a sus habitantes, resulta imposible explicar esta historia sin mirar al papel de los medios como cajas de resonancia que convirtieron una duda ­razonable o no­ en un tema de seguridad nacional.

Tres casos que nos recuerdan la importancia de poner la lupa no sólo sobre los mensajes, sino sobre los propios mensajeros.


COMENTARIO: Creo que desde un principio los medios han sido manipulados de la mejor manera que les conviene a los empresarios esto sin duda ha sido un secreto a voces que día tras día se ha venido corriendo sin embargo ellos mismos disfrazan de todas mas maneras posibles para que este problema no sea tratado abiertamente pero que pasa cuando alguien sin pensar en consecuencias se pasa la vida justificando a los poderosos y sin querer deja al descubierto mucho de los puntos que no entendemos y en busca de respuestas encontramos mas preguntas que siguen en el aire


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Fenomenología de La fea más bella








Autor: Francisco Báez Rodríguez

Fecha de publicación: marzo del 2007
Fuente: revista etcétera

La fea más bella, la telenovela que estelariza Angélica Vale en el Canal de las Estrellas. El culebrón colombiano Betty la fea (que comentamos en estas páginas el siglo pasado) había sido un fenómeno latinoamericano, así que el remake de Televisa parecía una apuesta segura, sin embargo las diferencias en la historia son relevantes como para que merezca un análisis por separado.

La telenovela colombiana era la historia de una mujer poco agraciada, pero inteligente, que se labraba un ascenso de secretaria a asistente. La mente brillante, el buen corazón, el carácter y la lealtad de Betty finalmente captaban la atención del jefe-galán Armando y lo hacían enamorarse de ella, a pesar de su apariencia. Más tarde, entre los efectos del roce social y las maravillas de la cosmética, Betty se convertiría en una mujer físicamente bella.

El original triunfó porque tenía algo de realismo, sentido del hu-mor y hacía que la gente estuviera en favor de Betty, una chica dulce, inteligente, amable y ­a la postre­ realizada.

Muy poco de esto sucede en La fea más bella, que empezó siendo una versión exagerada de la telenovela colombiana y terminó siendo una caricatura exitosa que, a final de cuentas, sólo tuvo en "el cuartel de las feas" un denominador común.

A diferencia de Betty, la mexicana Lety Padilla no es inteligente, ni demasiado trabajadora y tampoco tiene carácter. El sentido del humor del personaje es, como el resto, ridículo; su sensualidad, por debajo del cero. En suma, Lety es buena, pero fea por los cuatro costados.

Esto lleva la emisión directamente al terreno de la comedia bufa, en la que el gozo del público estriba en el ridículo de los personajes. De los galanes que se pelean por la fea, del tarado enamorado de la buenota, del papá decimonónico, del absurdo negocio en el que nadie trabaja.

Lo interesante es que al público mexicano le gustó tanto el personaje de Lety, que ­votando con el control remoto­ decidió que prefería que la producción la dejara fea, y echó por la borda su extravagante imitación pelirroja de vampiresa de los 40 (el "embellecimiento").

Esta decisión del público me recordó un texto clásico de Humberto Eco, "Fenomenología de Mike Buongiorno". Hay varios párrafos de este texto en los que sólo se requiere poner Lety Padilla allí donde Eco escribió Mike Buongiorno:

"Del personaje al que da vida frente a las telecámaras transpira una mediocridad absoluta [] no se avergüenza de ser ignorante y no siente la necesidad de instruirse [] No es necesario hacer esfuerzo alguno para entenderlo. Cualquier espectador advierte que, llegado el caso, podría ser más creativo [] no tiene sentido del humor. Ríe porque la realidad le acontenta, no porque sea capaz de deformar la realidad. No entiende la naturaleza de las paradojas [] representa un ideal que nadie debe esforzarse por alcanzar, porque todo mundo se encuentra ya en su nivel. Ninguna religión ha sido jamás tan indulgente con sus fieles: se anula la tensión entre ser y deber ser."

Entre estas tensiones anuladas, hay una que resulta capital: la que se refiere a la belleza física. De ahí la rebelión social ante la eventual transformación de la fea.

Cuando Tiziano Ferro dijo que las mexicanas eran bigotonas, muchas de ellas se lo creyeron tanto que se pusieron mostachos zapatistas. Y prueba de que se lo siguen creyendo es el deseo de seguir viendo el juego en el que la gacha, ñoña, tonta y mal vestida es codiciada por galanes divertidamente ciegos. Se acaba la tensión entre ser (fea, ante el espejo) y deber ser (bella, ante los reclamos de la publicidad).

Para cerrar el círculo de la paradoja, podemos ver que la emisión de La fea más bella cada pocos minutos es interrumpida por una serie de comerciales: aclara tu piel, moldea tu figura, alisa tu cabello, termina con las arrugas. Lety (of all people) te recomienda este brassier.

Termino con un comentario lateral. Donde Colombia falló (la segunda parte de Yo soy Betty fue un fracaso) y México parece no encontrar salida, Estados Unidos ­o, más bien, Salma Hayek­ ha acertado. Esa historia no es una telenovela, es un sitcom disfrazado; Salma le quitó el disfraz y se llevó el Globo de Oro.

COMENTARIO: esta fue sin duda una de las telenovelas que televisa logro acomodar en lo de los horarios estelares en que las amas de casa terminan las actividades cotidianas muchos apostábamos que seria una serie que no iba a dar resultados que en muchas ocasiones las versiones cambian y la gente no las recibe como los productores piensan uno de los motivos por los cuales esta telenovela tuvo tanto éxito fue que la gente prefieren ver un serie divertida que escuchar noticias pero quienes tiene la culpa los productores o los televidentes que día a día y paso a paso siguen la historia de amor de una pareja de cuento de hadas creo que en nuestras manos esta dar una paso adelante o seguir viendo series que mas que enseñarnos e ilustrarnos nos hace ir hacia una realidad que no existe o solo la imaginamos durante un hora o un capitulo esa es decisión tuya y mía.





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MODIFICAR LA CONCESIÓN DE TELMEX

Autor: Clara Luz Álvarez

Fecha de publicación: marzo del 2007

Fuente: etcétera


Es oportuno modificar el título de concesión de Telmex para que la regulación tarifaría refleje las necesidades del mercado actual de telecomunicaciones en México. La concesión de esa empresa tiene condiciones especiales que surgieron en el contexto de la liberalización de la economía para evitar que cuando se abriera el mercado a la competencia, Telmex abusara de su situación de monopolio de la red telefónica. Dentro de las restricciones que tiene, está sujeto a un sistema de regulación tarifaría, a diferencia del resto de los concesionarios de telecomunicaciones que tienen total libertad para fijar las tarifas que ofrecen al público. Cada cuatro años, la Cofetel determina cuáles serán los precios tope aplicables a la canasta de servicios controlados. Esta resolución es de la más alta trascendencia para las telecomunicaciones y de especial complejidad.

Antes de la Ley Federal de Telecomunicaciones de 1995 (LFT), la Ley de Vías Generales de Comunicación favorecía un régimen de "monopolio natural" para las telecomunicaciones, entendiendo por éste aquél que satisface de la mejor manera un servicio porque los costos de proveerlo serán menores si una sola empresa lo realiza, es decir, en estos casos la competencia se considera un gasto innecesario de recursos y contraria al interés público. Telmex y Teléfonos del Noroeste (filial de la primera y sujeta a las mismas condiciones) eran los únicos operadores de telefonía en la República. Con la liberalización de la economía el sector telecomunicaciones tenía que abrirse también a la competencia, por lo que en 1990 se modifica el título de concesión de Telmex y se privatiza. La concesión requirió de condiciones especiales o asimétricas ­como el sistema de regulación de precios­, para evitar que el monopolio privado impidiera el surgimiento de competidores, redujera la calidad de sus servicios o actuara como empresa ineficiente.

La regulación de precios a los monopolios de telecomunicaciones cuando se abre a la competencia y también cuando persisten condiciones de mercado que favorecen la realización de prácticas anticompetitivas, han sido instrumentos que permiten que el monopolio dominante: 1) no reduzca sus precios por debajo de sus costos y con esa práctica elimine a la competencia, 2) no incremente sin justificación sus precios en los servicios en que no enfrenta competencia (ganancias monopólicas), 3) mejore la calidad de sus servicios, y 4) tenga incentivos para mejorar en productividad y con ello reducir precios en beneficio de sus usuarios, sin que ello atente contra la viabilidad financiera de la empresa.

En México se determinó que el sistema de regulación tarifaría adoptara la forma de un sistema de precios tope aplicable a una canasta de servicios. La canasta de servicios básicos controlados establecida en la concesión de Telmex actualmente está limitada a la telefonía básica (comunicación de voz entre usuarios) y comprende el servicio local (cargo de instalación, renta básica y servicio medido), servicio de larga distancia nacional e internacional, todos tanto en modalidad residencial como comercial. Nótese que dada la época de la concesión de Telmex, la canasta de servicios no contemplaba el acceso a Internet que actualmente presta bajo el nombre de Prodigy.

En el procedimiento para establecer los precios tope, Telmex presenta a la Cofetel un estudio con los costos incrementales por los servicios controlados y su propuesta de tarifas para el periodo de que se trate. Si Cofetel no tiene observaciones a dicho estudio, emite su resolución. Si las tiene, entonces se requiere que tres expertos (uno por Telmex, otro por Cofetel y el tercero designado por ambos) emitan su opinión. Finalmente, Cofetel resuelve en definitiva y se publica en el Diario Oficial de la Federación.

El estudio mencionado debe considerar los costos de inversión, explotación, mantenimiento y de capital de los activos, así como comparativos internacionales respecto de otras empresas. No se deben incluir los costos de servicios no controlados. Cabe resaltar que las inversiones para la red de acceso a servicio de telefonía local sirven para el acceso a Internet. Incluso en el Informe Anual 2005 de Telmex se establece que " más del 92% de las líneas instaladas en México cuenta con capacidad disponible para la activación de servicios de banda ancha (Prodigy Infinitum)", por lo que los costos del servicio controlado de telefonía local pueden estar beneficiando a un servicio no controlado que es Prodigy. En este punto la Cofetel deberá poner atención para realizar la ponderación o evaluación necesaria al momento de resolver.

En cuanto a la regulación de precios, Telmex no puede ofrecer sus servicios por debajo de lo que le cuesta proveerlo, es decir, las tarifas deben permitir recuperar el costo de proporcionar el servicio por una empresa eficiente (límite mínimo de tarifas o "piso"). La finalidad de tomar como base una empresa eficiente es que Telmex no aprovechara su posición en el mercado y realizara inversiones o gastos innecesarios por adquisición de activos inadecuados o por tener procesos corporativos fragmentados, por ejemplo.

Por su parte, el sistema de precios tope establece un límite máximo a las tarifas promedio ponderadas de la canasta de servicios ("techo"), el cual incluye un factor de productividad conocido como el "factor X" y toma en cuenta el índice Nacional de Precios al Consumidor. El factor X busca que Telmex mejore constantemente aprovechando las nuevas tecnologías (que son menos costosas y dan más capacidad), para incrementar su rentabilidad y para que esto se traduzca en una reducción de tarifas a los usuarios. El factor X debe representar un reto para Telmex a fin de que lo incentive a mejorar su eficiencia. Si el factor X que debe determinar Cofetel es bajo, no existirá ese reto, mientras que si es inalcanzable puede representar una amenaza a la viabilidad financiera de largo plazo de Telmex. En este sentido, como lo sugeriría Aristóteles, la clave es que Cofetel encuentre el justo medio.

En términos sencillos, una vez que la Cofetel determina el factor de productividad X, Telmex tiene la posibilidad de modificar las tarifas de los servicios de la canasta (telefonía local, larga distancia nacional e internacional) sin reducirlas por debajo de costo y sin incrementarlas más allá del límite máximo de los precios tope. El problema es que dentro de este sistema y dentro de este parámetro de límites mínimo y máximo aplicables a la canasta de servicios, Telmex tiene la posibilidad de reducir sus precios significativamente en los servicios donde enfrenta competencia como en larga distancia, pero en aquellos en los que tiene escasa competencia como en servicio local puede dejarlos intactos.

La existencia de una única canasta de servicios con servicio local y de larga distancia obedeció a que la larga distancia tenía precios muy elevados, porque se ocupaba parte de estos ingresos para subsidiar el servicio local, a esto se le conoce como el periodo de "rebalanceo tarifario". Sin embargo, hoy en día no existe justificación alguna para que en un mercado en competencia exista el "rebalanceo tarifario" que da origen a los subsidios cruzados prohibidos por la LFT. Adicionalmente, el mercado de larga distancia es de competencia satisfactoria que se ha traducido en una reducción significativa en sus tarifas. En tanto que en el servicio local a pesar de tantos años de su apertura a la competencia, ésta todavía es incipiente a nivel nacional, por lo cual las tarifas se han reducido marginalmente.

Considérese también que en 1990 no existía el servicio de acceso a Internet, por lo que ni siquiera se preveía en la concesión de Telmex. La ausencia del servicio de acceso a Internet en la regulación tarifaría y tomando en cuenta que la red de acceso sirve tanto para el servicio de telefonía local como para el de Internet, se puede dar el caso que Telmex en menoscabo de sus competidores reduzca el precio de Prodigy, mientras que las tarifas de telefonía local se mantengan constantes generando subsidios cruzados.

La Cofetel es la autoridad que autoriza las tarifas de Telmex conforme a la canasta de servicios controlados, sin tener facultad para resolver sobre las tarifas de acceso a Internet (Prodigy). De esta suerte, el empaquetamiento de servicios (p. ej., paquete con renta de línea, 100 llamadas locales, servicio Prodigy Infinitum, tarifas preferentes para larga distancia), muchas veces se ha utilizado para evitar que algunos servicios entren dentro del sistema de precios tope. Esto implica mucho desgaste para la Cofetel que tiene que, por una parte, desentrañar cuáles son los verdaderos costos de los servicios controlados dentro de esos paquetes y, por otra, sujetarse invariablemente a litigios por parte de Telmex contra sus resoluciones.

Por lo anterior, considero que es oportuna y necesaria la modificación al título de concesión de Telmex en relación con el sistema de regulación tarifaría. Para ello propongo que se sustituya la actual canasta de servicios controlados, por al menos dos canastas independientes de servicios controlados, una para el servicio local y otra para el de acceso a Internet.

COMENTARIO: Telmex es sin duda la empresa de telefonía mas grande he importante que puede haber creo que ese es uno de los motivos por los cuales se siente poderoso y cada ves mas recobra mas el poder al cobrar largar tarifas en todos los servicios que maneja sin embargo cabe recordar que a pesar de que los servicios que ofrece son de los mas importante para la tecnología también debe pensar que muchos de los usuarios que mantenemos vivos sus avances tecnológicos muchas de las veces no podemos pagar los costosos precios que maneja en la red creo que para que Telmex recobre a muchos de sus usuarios debe ponerse en los zapatos de mucho de nosotros em muchas de las ocasiones dejamos de comprar ciertas cosas por que nuestros hijos puedan hacer sus tareas de Internet otro punto se que le sirve a Telmex cobrar tanto si solo son unos pocos los que pagan este servicio



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LA ESTACIÓN MALDITA

Autor: etcétera

Fecha de publicación: marzo del 2007

Fuente: etcétera

Como si pesara una maldición sobre ella, la frecuencia 105.7 FM, motivo de disputa entre el Imer y el gobierno del DF, ha tenido desde sus inicios una historia llena de desencuentros legales y administrativos para su operación.

Todo comenzó el 16 de noviembre de 1967, cuando el jefe del extinto Departamento del Distrito Federal, Alfonso Corona del Rosal, solicitó a la SCT una emisora radiofónica. La respuesta a dicha petición llegó en poco más de un mes, cuando el otrora secretario de Comunicaciones y Transportes, José Antonio Padilla Segura, concedió el permiso para operar la estación 105.7, cuya denominación sería XEDO. El permiso tuvo fecha del 19 de diciembre de 1967.

Y a pesar de que el DDF ya tenía en su poder el título de permiso para operar la citada emisora, a mediados de enero la misma SCT le informaba al Departamento que su solicitud apenas era evaluada y que se estaba determinando cuál sería la frecuencia que se le podía otorgar. Es decir, un mes después de que se expidió el permiso de la 105.7 a nombre del Departamento, el gobierno federal reconocía que apenas estaba revisando las condiciones técnicas de la estación.

Otra muestra clara de la poca planeación y premura con que fue otorgada la frecuencia es el hecho de que la 105.7 inicialmente tuvo las siglas XEDO, las cuales a la postre cambiaron por las actuales XHOF; la razón, aquella denominación ya había sido otorgada a una emisora en Michoacán desde 1961. (Dicha irregularidad fue corregida por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en abril de 1968.)

Los traspiés de la 105.7 continuaron en marzo de 1969, cuando la SCT reconvino al DDF porque éste aún no cumplía con los requisitos debidos para la instalación de la emisora.

No fue sino hasta el 1 de mayo de 1969 cuando Radio Departamento ­la actual Reactor­ comenzó transmisiones, más de un año después de que le fuera otorgado el permiso, y lo hizo desde la azotea del edificio del Antiguo Ayuntamiento, en un área de trabajo de 161 metros cuadrados en la que se ubicaron las oficinas del director general, una bodega, áreas de programación, redacción, operación y transmisión, así como una cabina de locución y otras zonas de servicio.

En 1983, cuando el Imer fue creado y tomó el control de la frecuencia, el instituto solicitó que el título de permiso fuera expedido a su nombre, a fin de formalizar y dar certidumbre jurídica en su operación de la 105.7. Esta misma solicitud tuvo que repetirse otras tres veces ante la negligencia de la SCT, quien finalmente en 2005 regularizó la situación.

En la historia de la 105.7 también se escribe un breve periodo en el que fue arrendada al grupo Radio S.A. (RASA), de finales 1992 a 1994.

En 2005, la Asamblea Legislativa del DF pidió a Andrés Manuel López Obrador, entonces jefe de gobierno capitalino, que realizara gestiones para recuperar la emisora. El otrora titular del GDF también fue negligente respecto de la 105.7, pues hizo caso omiso de aquel exhorto. Por su parte, sus antecesores Cuauhtémoc Cárdenas y Rosario Robles, tampoco emprendieron acción alguna para revisar la situación de la frecuencia.

Dentro de este atropellado recuento habría también que mencionar que la 105.7 ha cambiado su nombre en varias ocasiones, desde el original Radio Departamento que devino en Radio Cosmos, Estéreo Joven, Láser FM, Conexión Acústica, órbita 105.7, hasta llegar a la actual Reactor 105.

En su edición anterior, etcétera detalló los pormenores de la disputa por Reactor 105 entre el GDF y el Imer, estas líneas son un repaso de lo que ha sido su desaguisada historia que ahora continúa con el intento del gobierno de la ciudad de México de usurparla.

COMENTARIO: una de las funciones principales que tiene la radio es informar a los radioescuchas es uno de los motivos por los cuales se fundo pero cuando entran en acciones asuntos legales como pelear los derechos sobre el medio es por que como empresarios van buscando el dinero que puedes obtener del medio pero en el camino se les olvida que dejan ir las funciones de este medio y llevan así por años un disputa que acaba en dinero perdido amenazas realizadas que en muchas de las ocasiones pierden el interés de la gente .

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Se derrumba Enciclomedia


Autor: Antulio Sánchez.

Fecha de publicación: marzo del 2007

Fuente: revista ectera

El que fuera uno de los juguetes políticos preferidos de Vicente Fox se tamba-lea. Enciclomedia, que contó con cuantiosos recursos en la pasada administración, es severamente cuestionada y de paso se interrumpe su extensión al ciclo de secundaria, que según el ex Presidente sería la gran revolución educativa en dicho nivel. Al iniciar este sexenio Enciclomedia ha sufrido un recorte de tres mil 500 millones de pesos por la Cámara de Diputados, que estimó que "aún hay dudas sobre la efectividad del programa". Con dicho recorte la idea de llevar el proyecto a 42 mil 500 escuelas secundarias de ocho estados queda detenido ("Marcha atrás de Enciclomedia en secundarias", Infochannel, 1/II/07).

Enciclomedia opera desde 2004, con la idea de alcanzar todas las aulas del país en 2011 y para eso se estimó un presupuesto total próximo a los 25 mil millones de pesos. Pero la SEP de ninguna manera se quedará sin recursos para continuar el programa, ahora tendrá tres mil 553 millones 400 mil pesos para dedicarlos en primaria. Sin embargo, Hacienda ha referido que se requieren cuatro mil 692 mdp sólo para pagar la renta de los 129 mil equipos y el servicio de monitoreo. Ha sido un proyecto caro, evidencia de ello es que hasta el 30 de junio de 2006 se habían desembolsado tres millones 64 mil 146.6 pesos.

El absurdo de todo este embrollo es que si la SEP no tiene la capacidad de darle mantenimiento a la infraestructura instalada, por qué se embarcó en sostener un programa oneroso, por qué no se buscaron alternativas que redujeran a mediano plazo las inversiones en software, pizarrones electrónicos y emprender una serie de convenios con universidades para llevar a cabo dicho mantenimiento de equipos. La necedad en el credo de libre mercado llevó a apostar por el outsourcing, olvidándose de otras rutas e instituciones que podrían ayudar a potenciar el proyecto.

Durante la primera quincena de febrero de 2007 diferentes medios dieron a conocer la indemnización que reclaman diversas empresas por haberse cancelado su aplicación en secundaria, las cuales son negociadas con la SEP. Al mismo tiempo que los reclamos superan en más de 200% lo proyectado en su totalidad para este año, aflora lo que con anterioridad ya se había difundido: que los procedimientos en la licitación estuvieron sesgados en favor de quienes prestan los servicios en primaria. Esta situación no es nueva y en la edición de septiembre de 2005 de etcétera lo destacábamos ("Caprichos y desatinos en Enciclomedia"), cuando referíamos que en diciembre de 2004 se habían licitado 20 mil equipos y el proceso se llevó en medio de acusaciones a la SEP por favoritismos. Hasta el otrora oficial mayor de esa secretaría, Francisco R. Medellín, fue acusado de irregularidades en dicha licitación. De acuerdo con Milenio (6/IX/04), tres de esas empresas (Theos, Ted Tecnología Editorial e Integradores de Tecnología, filial del grupo Mainbit) eran las consentidas de la SEP, mientras que otras participantes eran sacadas de la jugada de manera poco clara. Aspectos que hacían cuestionable la licitación y que hoy vuelven a surgir. Sin embargo, lo que no se puede negar es que la actual contratación cancelada surgió de un proceso de licitación poco claro concretado en los dos últimos meses del año y sexenio pasado.

Aunque la evaluación a dicho programa arroje que fue un derroche económico y el resultado de un capricho de Fox, eso no pone en tela de juicio a la tecnología. En Enciclomedia se refleja la precaria visión en el campo de las nuevas tecnologías de la administración pasada, de la carencia de un proyecto coherente en esa materia, pero eso de ninguna manera anula que vivimos una era de convergencia de saberes y habilidades. Hoy las computadoras y las nuevas tecnologías son una herramienta vital y quienes no tienen acceso a ellas y a los nuevos métodos de enseñanza y aprendizaje son analfabetas emergentes y, por lo tanto, se les condenará a seguir en la marginación.

COMENTARIO: creo que este proyecto es uno de los más importantes que ha hecho la sep y el gobierno pero no tiene caso que se formen las ideas para mejorar la educación cuando los recursos no alcancen para darles mantenimiento. Uno de los puntos que debemos tomar como sociedad consientizar de que los esfuerzos y la tecnología son poca cosa si realmente no las aprovechamos ya que la tecnología no es nada si nosotros no sabemos o no queremos usarla.