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Terra
La Coctelera

Condiciona Cofeco compra de Televisa.

Autor: Reuters

Fecha de publicación: febrero del 2007

Medio: jornada

México, DF. La Comisión Federal de Competencia (Cofeco)

México, DF. La Comisión Federal de Competencia (Cofeco) señaló que Televisa deberá proveer sus señales de televisión abierta a otras empresas de TV restringida del país, como condición para aprobar su compra de una participación en la cablera TVI.

Televisa también deberá transmitir sin restricciones las señales abiertas de otros proveedores de televisión dentro de sus ofertas de televisión restringida, dijo la dependencia en un comunicado.

"Sólo si se cumplen estas condiciones podrá realizarse la transacción", informó en el documento.

El año pasado Televisa, la mayor televisora de México y que tiene dos proveedores de televisión restringida, SKY y Cablevisión, ofreció adquirir el 50 por ciento de la cablera TVI, que opera en la norteña ciudad mexicana de Monterrey.

La operación alcanzaría a unos 69 millones de dólares, según la prensa local.

La Cofeco también dijo que aplicará criterios similares para analizar una propuesta de Televisa de comprar el 49 por ciento del capital social de la operadora de cable Cablemás a través de la conversión de 258 millones de dólares de bonos de Cablemás en acciones de la firma.

Repulsiva impunidad

Autor: Gabriel Torres Espinoza

Fecha de publicación: Febrero del 2007
medio: revista etcétera


Ayer, Carlos Marín, director general editorial de Grupo Milenio, escribió sobre la impunidad periodística. Recordó la “canallada que hace diez años perpetraron dos corresponsales del The New York Times” contra un destacado político mexicano, a quien implicaron, sin ningún elemento de prueba, en supuestos delitos contra la salud y afectaron su reputación, puesto que muchos otros medios de comunicación dieron por buena la versión de estos dos comunicadores sin verificar o investigar las fuentes citadas por los periodistas. En la colaboración que aparece íntegra en portada de Público-Milenio, Marín ejemplifica dos casos más que hoy ocurren en México como botón de muestra de la aludida mal práctica periodística. Pues ayer mismo, uno de esos claros ejemplos se dio cita en la página 3 de este mismo diario, desde luego, con la “repulsiva impunidad” a la que se refiere Marín.

Resulta de lo más oportuno que sea el propio director general de Milenio el que señale que “mañana será el turno de otras víctimas idóneas del periodismo carroñero contra el que nadie se atreve porque goza de la mayor y más repulsiva impunidad”.

Un trascendido es un hecho no verificable. Para publicarse como trascendido debe haber, al menos, algún dato que permita presumir que el hecho ocurrió como se describe. La gran mayoría de las veces esos trascendidos son producto de datos que presumen que el hecho mencionado ocurrió así. Una buena práctica periodística consiste en buscar contrastar siempre la información, tomar la versión del aludido para sopesar la veracidad de ésta antes de publicarla (lo que no ocurrió ayer, ni por error).

Otros sin embargo, deciden publicarla, pues si la contrastan, “la nota se les cae” al darse cuenta de la falsedad o de que se trata de una verdad a medias. Se saca más provecho de injuriar y después, con mucho trabajo y justo reclamo de por medio, aclarar en algún lejano rincón del diario sin dejar mucha evidencia del abuso cometido para “no perder credibilidad”.

Generalmente el medio no se equivoca, y si ocurre en muy contadas ocasiones está dispuesto a rectificar. Público-Milenio lo ha hecho, hay que decirlo. Afortunadamente algunos diarios como éste cuentan con la figura del defensor del lector, quien equilibra el quehacer periodístico al hacer recomendaciones y observaciones al trabajo de quienes tenemos el privilegio de opinar o escribir para los lectores.

En una época en donde el ejercicio del periodismo libre es apenas incipiente y donde los equilibrios sólo se alcanzan por la búsqueda de la credibilidad en la audiencia, las reflexiones de Carlos Marín son de la mayor importancia, pues es también cierto que por incrementar la audiencia los medios caemos con mucha frecuencia en abusos impunes, o se usa el anonimato de una columna para “tirar la piedra y esconder la mano”. La delicada tarea del periodismo, para quienes presumen serlo, debe significar una mayor documentación y verificación de lo que se dice, sobre todo cuando se publica en una columna que no se firma, lleva la fuerza del diario y la ventaja del anonimato.

COMENTARIO: bueno creo que la impunidad es algo que venimos cargando no solamente en ambito periodistico si no que convivimos con ella todos los dias forma parte de nuestra vida en algunos casos en poco visible sin embargo las personas encargadas de informas las cosas son los que muchas veces la comenten pero como saber cuando es verdad o es una simple mentira es algo que no se puede saber con facilidad pero creo que si como expectadores analizaramos mas las cosas sin ser manipulados por los encargados de decir la verdad esta fuera mas visible.


LA RUEDA DE LA FORTUNA, Darth Vader en México

Autor: Francisco Vidal Bonifaz.

Fecha de publicación: Febrero del 2007

Medio: Revista de Comunicación


John C. MaloneTodo indica que Televisa tiene nuevo socio en el negocio de la televisión satelital: Darth Vader.

Ese es el sobrenombre con que, el ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, bautizó al señor John C. Malone, máxima figura de la empresa mediática Liberty Media.

Hagamos un poco de historia. Resulta que, luego de varios avatares en el negocio de la televisión satelital, DirecTV salió de México y en el mercado solamente sobrevivió Sky.

Después de varios ajustes accionarios, en parte motivados por la salida de DirecTV, Sky quedó conformada por solamente dos socios: Televisa, con 59% de las acciones, y DirectTV Group, con 41%.

En realidad, se trataba de que a partir de febrero del año pasado, cuando finiquitó esta operación, los intereses del poderoso Rupert Murdoch en la televisión satelital mexicana quedarían representados por DirecTV.

Murdoch, entre otras cosas, domina el gigantesco consorcio mediático News Corp, su marca más conocida es Fox, y también controlaba el paquete más importante de acciones (38.4%) de DirecTV Group.

Hasta aquí, todos tranquilos, y la alianza de Murdoch y Azcárraga en la televisión satelital mexicana seguía adelante.

Sin embargo, a finales del año pasado se anunció que Murdoch decidió vender sus acciones de DirecTV y de otros negocios al viejo lobo del mar mediático: John Malone.

Este tycoon de los medios, tiene una amplia trayectoria dentro del negocio de la televisión de paga y ha extendido sus intereses a través del consorcio conocido como Liberty Media. Formado en la Universidad de Yale, Malone ha logrado acumular tanto prestigio y poder que hizo temblar al mismísimo Rupert Murdoch, un empresario conocido por su temeridad y su falta de escrúpulos.

Malone llegó a acumular poco más de 16% de las acciones de News Corp., generando la incomodidad del jefe del imperio, Murdoch, pues si llegaba a acumular 20% de las acciones, tendría derecho a votar. Las cosas se arreglaron y, finalmente, Malone abandonó News Corp. y se hizo del control, ente otros negocios, de DirecTV Group.

Además, Malone controla una parte sustancial de Discovery Communications, productora de varios canales para la televisión de paga del mismo nombre, y tiene inversiones en diversas empresas de contenidos y de banda ancha alrededor de todo el mundo, y será la principal fuerza en DirecTV Group que, entre otras linduras, tiene 15 millones de suscriptores en su servicio de televisión satelital en Estados Unidos y una facturación anual de 13.2 mil millones de dólares.

Malone había sido fundador de Sky México en su primera etapa, pero precisamente en febrero del año pasado se retiró de la empresa.

Ahora, gracias a esta compra, regresa de lleno y de la mano de Televisa a las batallas por la conquista del mercado convergente (medios más redes), su especialidad, que está surgiendo en el país.

Malone recibió el sobrenombre de Darth Vader por el temor que despertaba entre sus socios y rivales, algo que no debe de olvidarse en México.

COMENTARIO: para mi punto de vista creo que el mercado mas importante dentro de la television es mexico aunque sin duda el estados unidos esta entre ellos creo que el apoyo de la los televidentes en sin duda lo que hace que las televisoras sean un exito o un fracasopero uno de los motivos por los que la gente no puede ver television de paga son los altos precios que dichas empresas manejan pero algo que no debemos olvidar pagamos altos precios por productos que muchas veces solo adquirimos por el que diran seran que tambien el poder conocer mas cosas y nuevos programas no vale la pena eso depende del valor que le demos cada uno de nosotros

La indiferente mirada de los medios gringos en México

Autor: José Carlos Lozano Rendón

Medio: revista de comunicación el México

Fecha de publicación: 31 de enero 2007

Generó: nota informativa

Medio al que se refiere la noticia: Rad

Es indudable que la percepción que tenga la opinión pública estadounidense sobre México tendrá fuertes repercusiones en las políticas que su gobierno adopte sobre nuestro país. De hecho, la mayoría de las veces es la agenda sobre México definida por la Casa Blanca la que influye y manipula, gracias a estrategias mediáticas, esa visión del ciudadano norteamericano promedio. De ahí la importancia de analizar cuidadosamente la cobertura periodística que realizan los medios informativos estadounidenses sobre nuestro país.

De acuerdo con un estudio de Andrea Menchaca, de la Maestría en Comunicación del Tecnológico de Monterrey, los noticieros nacionales más importantes de Estados Unidos casi no le prestan atención a lo que ocurre acá de este lado de la frontera, a pesar de la vecindad y las nuevas prioridades de seguridad nacional que han adoptado desde el 9-11.

Andrea analizó el cien por ciento de las notas sobre México transmitidas en ABC, CBS y NBC durante los años de 1988, 1994, 2000 y 2006 y encontró que el número de noticias oscilaba entre 3 y 5 al mes, es decir, ¡una nota mensual por cadena televisiva! El año con más cobertura, comprensiblemente, fue el de 1994, con el surgimiento del EZLN y los asesinatos de Colosio y Ruiz Massieu, con 63 notas en total y el de menor cobertura el del 2000, con sólo 34 notas, a pesar de representar la alternancia en la presidencia del país.

La poca información sobre México se centraba en elecciones, migración indocumentada, narcotráfico e inseguridad, proporcionando al televidente estadounidense una imagen normalmente conflictiva y preocupante de los acontecimientos.

En relación a las noticias electorales, llama la atención que mientras que en el 88 y en el 94 la mayoría de las informaciones electorales tenían como protagonista al candidato del PRI, para el 2000 era el abanderado del PAN el que predominaba con el 58%. En la cobertura del 2006, por otra parte, los tres noticieros ignoraron por completo la campaña del PRI y se concentraron en igualdad de porcentajes (50%) a las campañas de Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador.

La predisposición de los noticieros de la ABC, CBS y NBC por cubrir principalmente lo más negativo de nuestros procesos electorales quedó de manifiesto tanto en 1988 como en el 2006, al dedicar el 81% y el 73% respectivamente de sus notas electorales a los conflictos postelectorales.

La frase acuñada por el periodista del New York Times Alan Riding sobre México y Estados Unidos como "vecinos distantes" queda plenamente validada en cuanto a la cobertura televisiva estadounidense sobre nuestro país. En cantidad y profundidad, la información sobre el vecino del sur representa una prioridad muy baja comparada con los sucesos en Europa y en el Medio Oriente.

Ante tan abrumadora ignorancia sobre lo que ocurre en nuestro país, el ciudadano estadounidense seguirá siendo influido por la agenda que esporádicamente establezca el gobierno estadounidense sobre un país al que le da neumonía en cada simple catarro de su vecino del norte.

Calderón, el autócrata

Autor: etcetera

Medio:revista etcetera

Fecha de publicacion:31 de enero:2007

generó: nota informativa

Medio al que se refiere la noticia:Rad


El primer gobierno panista olvida que una de sus luchas históricas contra los gobiernos autócratas del PRI, fue precisamente por la libertad de expresión

Podría resultar saludable para todos que alguno de los "genios" que se desempeñan en la Secretaria de Gobernación, le muestren a su jefe, Francisco Ramírez Acuña, una copia del siguiente fragmento de La Pragmática , promulgada por los Reyes Católicos, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, el 8 de julio de 1502, y que es considerada como una de las primeras leyes de censura de prensa y a la libertad de expresión.

Dice la cita: "Ningún libro ni impresor de moldes o mercader ni factor de los susodichos, no sea osado de hacer imprimir de moldes de aquí en adelante por vía directa e indirecta ningún libro de ninguna facultad o lectura u obra, que sea pequeña o grande en latín ni en romance, sin que previamente tengan para ello nuestra licencia y especial mando".

A ese intento autoritario de someter la verdad real, el pensamiento y la libre manifestación de las ideas, al estrecho criterio de la verdad oficial, se le conoció, desde el lejano 1502, como censura previa. En México -a propósito de la celebración de los aniversarios 150 y 90 de las constituciones de 1857 y 1917-, la libertad de expresión es un tema que preocupó a los constituyentes de Cádiz y Apatzingan, hasta llegar a la vigente Carta Magna, que en su artículo 7 señala: "Es inviolable la liberad de escribir y publicar escritos sobre cualquier materia. Ninguna ley ni autoridad puede establecer la previa censura..".

Viene a cuento el asunto porque con toda razón se ha convertido en escándalo político la negativa de la Secretaría de Gobernación y sus operadores a trasmitir en los tiempos oficiales un video en el que el PRD difunde la toma de posesión de Andrés Manuel López Obrador como "presidente legítimo". La razón de la censura previa es que, según los sensores, es un mensaje que violenta el propio postulado constitucional, que limita la libertad de expresión "al respeto a la vida privada, a la moral y a la paz pública". Se argumenta, además, que se desconoce al Presidente Calderón y que se invita a reconocer al "gobierno legítimo" de López Obrador.

Ya convertido en escándalo político, el asunto motivó más que un debate en espacios mediáticos, y alcanzó los más altos niveles de la política al enfrentar al Instituto Federal Electoral con Gobernación por motivo de la censura. Y en el otro extremo ya tocó al Presidente Calderón, cuyo gobierno actúa, por lo menos en ese caso, como un gobierno autócrata. Y es que en la nueva administración federal parecen no entender que la libertad de expresión es el motor del resto de las libertades y, al mismo tiempo el termómetro privilegiado para medir la diferencia entre democracia y autocracia.

Más aún, el primer gobierno panista -porque los doctrinarios no conciben el de Fox como un gobierno de Acción Nacional- olvida que una de sus luchas históricas contra los gobiernos autócratas del PRI, fue precisamente por la libertad de expresión. La elección presidencial de 1988, la del gran fraude de Carlos Salinas, en realidad fue una elección para abrir los medios; baste recordar las marchas organizadas por Manuel Clouthier para que se abriera Televisa, para alcanzar libertades como la de expresión.

Pero más allá de que el escándalo pudiera reeditar el error cometido por Fox -al hacer crecer la imagen de López Obrador como víctima de censura, igual que ocurrió con el escándalo del desafuero- lo cierto es que cuando a través de Gobernación el régimen de Calderón censura un video como el de López Obrador, ese gobierno pretende un peligroso salto al pasado que coloca a las ideas, y la difusión de las mismas, en la categoría de potenciales peligros para la sociedad y para un régimen que, así, se coloca en la franja de la autocracia.

Pero vamos por partes. En el supuesto de que, en efecto, el video atentEl primer gobierno panista olvida que una de sus luchas históricas contra los gobiernos autócratas del PRI, fue precisamente por la libertad de expresión

Podría resultar saludable para todos que alguno de los "genios" que se desempeñan en la Secretaria de Gobernación, le muestren a su jefe, Francisco Ramírez Acuña, una copia del siguiente fragmento de La Pragmática , promulgada por los Reyes Católicos, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, el 8 de julio de 1502, y que es considerada como una de las primeras leyes de censura de prensa y a la libertad de expresión.

Dice la cita: "Ningún libro ni impresor de moldes o mercader ni factor de los susodichos, no sea osado de hacer imprimir de moldes de aquí en adelante por vía directa e indirecta ningún libro de ninguna facultad o lectura u obra, que sea pequeña o grande en latín ni en romance, sin que previamente tengan para ello nuestra licencia y especial mando".

A ese intento autoritario de someter la verdad real, el pensamiento y la libre manifestación de las ideas, al estrecho criterio de la verdad oficial, se le conoció, desde el lejano 1502, como censura previa. En México -a propósito de la celebración de los aniversarios 150 y 90 de las constituciones de 1857 y 1917-, la libertad de expresión es un tema que preocupó a los constituyentes de Cádiz y Apatzingan, hasta llegar a la vigente Carta Magna, que en su artículo 7 señala: "Es inviolable la liberad de escribir y publicar escritos sobre cualquier materia. Ninguna ley ni autoridad puede establecer la previa censura..".

Viene a cuento el asunto porque con toda razón se ha convertido en escándalo político la negativa de la Secretaría de Gobernación y sus operadores a trasmitir en los tiempos oficiales un video en el que el PRD difunde la toma de posesión de Andrés Manuel López Obrador como "presidente legítimo". La razón de la censura previa es que, según los sensores, es un mensaje que violenta el propio postulado constitucional, que limita la libertad de expresión "al respeto a la vida privada, a la moral y a la paz pública". Se argumenta, además, que se desconoce al Presidente Calderón y que se invita a reconocer al "gobierno legítimo" de López Obrador.

Ya convertido en escándalo político, el asunto motivó más que un debate en espacios mediáticos, y alcanzó los más altos niveles de la política al enfrentar al Instituto Federal Electoral con Gobernación por motivo de la censura. Y en el otro extremo ya tocó al Presidente Calderón, cuyo gobierno actúa, por lo menos en ese caso, como un gobierno autócrata. Y es que en la nueva administración federal parecen no entender que la libertad de expresión es el motor del resto de las libertades y, al mismo tiempo el termómetro privilegiado para medir la diferencia entre democracia y autocracia.

Más aún, el primer gobierno panista -porque los doctrinarios no conciben el de Fox como un gobierno de Acción Nacional- olvida que una de sus luchas históricas contra los gobiernos autócratas del PRI, fue precisamente por la libertad de expresión. La elección presidencial de 1988, la del gran fraude de Carlos Salinas, en realidad fue una elección para abrir los medios; baste recordar las marchas organizadas por Manuel Clouthier para que se abriera Televisa, para alcanzar libertades como la de expresión.

Pero más allá de que el escándalo pudiera reeditar el error cometido por Fox -al hacer crecer la imagen de López Obrador como víctima de censura, igual que ocurrió con el escándalo del desafuero- lo cierto es que cuando a través de Gobernación el régimen de Calderón censura un video como el de López Obrador, ese gobierno pretende un peligroso salto al pasado que coloca a las ideas, y la difusión de las mismas, en la categoría de potenciales peligros para la sociedad y para un régimen que, así, se coloca en la franja de la autocracia.

Pero vamos por partes. En el supuesto de que, en efecto, el video atenta contra los postulados constitucionales, eso sólo lo saben los funcionarios de Gobernación, y en tanto no sea difundido el video, no se queda más que en la traducción de una idea a un formato tecnológico, un video. Se trata, en estricto sentido, de una idea llevada a un video; idea que aún no se difunde, y que por tanto no se configura delito alguno. En todo caso, y frente a la hipótesis que nos ocupa, para que se configure la violación a la que aluden los "genios" de Gobernación, primero se debió difundir el video y luego proceder a la sanción.

De lo contrario, lo que están haciendo esos "genios" de Gobernación, es calificar previamente la potencial ilegalidad del video, de una idea. Y eso, aquí y en China, se llama censura previa. Gobernación se convierte, de esa manera, en el Castillo de la Pureza, pues pretende salvaguardar a los ciudadanos de una idea que, según su estrecho criterio -y no el de la ley respectiva- es pernicioso para los ciudadanos. Es lo mismo que se propuso en La Pragmática. Es decir, la autoridad califica y sanciona no sólo la difusión de las ideas, sino la existencia de las ideas. A los "genios" de Gobernación se les olvida que pensar, tener ideas y expresarlas es, al ser humano, un derecho natural. Los "genios".

a contra los postulados constitucionales, eso sólo lo saben los funcionarios de Gobernación, y en tanto no sea difundido el video, no se queda más que en la traducción de una idea a un formato tecnológico, un video. Se trata, en estricto sentido, de una idea llevada a un video; idea que aún no se difunde, y que por tanto no se configura delito alguno. En todo caso, y frente a la hipótesis que nos ocupa, para que se configure la violación a la que aluden los "genios" de Gobernación, primero se debió difundir el video y luego proceder a la sanción.

De lo contrario, lo que están haciendo esos "genios" de Gobernación, es calificar previamente la potencial ilegalidad del video, de una idea. Y eso, aquí y en China, se llama censura previa. Gobernación se convierte, de esa manera, en el Castillo de la Pureza, pues pretende salvaguardar a los ciudadanos de una idea que, según su estrecho criterio -y no el de la ley respectiva- es pernicioso para los ciudadanos. Es lo mismo que se propuso en La Pragmática. Es decir, la autoridad califica y sanciona no sólo la difusión de las ideas, sino la existencia de las ideas. A los "genios" de Gobernación se les olvida que pensar, tener ideas y expresarlas es, al ser humano, un derecho natural. Los "genios".

RADIO COMUNITARIA RETIRA SPOT DE GOBERNADOR

Autor: etcetera
Medio:revista etcetera
Fecha de publicacion:31 de enero:2007
generó: nota informativa
Medio al que se refiere la noticia:Radio

La emisora comunitaria Radio Teocelo, primera de su tipo que obtuvo un permiso en el país, decidió no trasmitir mensajes publicitarios del gobernador veracruzano Fidel Herrara, por considerararlos "un simple instrumento de propaganda política que obligaba a exaltar" su figura.


Esta acción contó con el respaldo de los socios y directivos de la estación y cuando menos 500 radioescuchas consultados en la comunidad de Teocelo, quienes manifestaron su inconformidad por los anuncios oficiales.

La emisora dirigida por Oscar León que trasmite desde hace 40 años consideró que el culto a la personalidad y la contradicción entre los problemas sociales que se difunden en sus espacios con lo que dicen los anuncios del gobernador, era un razón suficiente para esta decisión inédita en los medios.

Un caso similar ocurrió cuando el semanario Zeta de Tijuana se negó a recibir publicidad del municipio encabezado por Jorge Hank Rhon, en protesta por el asesinato sin esclarecer de uno de sus editores, Héctor Félix Miranda "el gato", quien fue baleado en 1988 por colaboradores de Hank.



Periodismo televisivo y democracia* Una retrospectiva crítica de su camino en México

Fuente: Revista de comunicación en mexico
Enero del 2007
Raúl Trejo Delarde

Periodismo y democracia han avanzado y desandado sus pasos por caminos a veces no convergentes. Tuvimos un periodismo que anticipó la transición política mexicana antes del año 2000, pero que se rezagó respecto de ella y que muy pronto, tanto en los medios escritos como en los de carácter audiovisual, comenzó a estar mucho más definido por los intereses empresariales, por las inercias profesionales, por la búsqueda del efectismo y el sensacionalismo más que por la investigación, la propagación y la explicación de los acontecimientos públicos, que son las grandes coordenadas del periodismo profesional.

Durante mucho tiempo en nuestro país, el periodismo en televisión, igual que en los medios escritos, parecía producido para un solo espectador: el Estado mexicano, que en el caso de la prensa patrocinaba directamente -y lo sigue haciendo en gran medida- a muchas publicaciones, y que en el caso de la televisión y la radio les había permitido a los empresarios de ese sector, tener tantos privilegios que ellos pagaban en parte tal situación de beneficio con informaciones, propagando una visión de la realidad complaciente y ajustada a los intereses del Estado mexicano y del poder político.

El periodismo en la televisión mexicana surge igual que este medio en los años cincuenta, pero lo poco que había de indagación e información más bien eran materiales complementarios a la función de entretenimiento. No era un periodismo que diera novedades, que rindiera informes, que ofreciera una visión nueva de los asuntos públicos a los televidentes sino solamente complementario de otros espacios. En los años cincuenta, avanzados los sesenta todavía, el periodismo en la TV mexicana era tan improvisado que sólo se dedicaba a repetir, a veces a anticipar, el contenido de los periódicos más importantes, como muchos noticiarios de la radio donde todavía se escucha cómo los locutores van volteando las hojas del periódico. Esto ocurría en la televisión, tanto así que el noticiario más importante, todavía en la década de los sesenta, era uno asociado al diario Excélsior, con el locutor Ignacio Martínez Carpinteiro, en el cual no se hacía más que respaldar con algunos testimonios fílmicos -que por lo general eran muy improvisados y muy breves- las notas que el periódico ya había publicado o publicaría a la mañana siguiente.
Negocio político
Más adelante, las empresas televisivas -en realidad no se puede hablar en plural en este caso, solamente había una que era Telesistema Mexicano- concibieron al periodismo como una forma específica de entretenimiento y, al terminar la década de los sesenta, aparece el primer noticiario profesional pero condicionado por el afán de espectáculo más que de información: el noticiario matutino Diario Nescafé, que desde entonces era conducido por un periodista, sin lugar a dudas fundamental, con todo y lo cuestionable que en algunos momentos fue su trayectoria: Jacobo Zabludowsky. Él no empezó a hacer periodismo como conductor del noticiario nocturno, sino como conductor en una larga serie de programas. Tenía una emisión vespertina en donde alternaba con Pedro Ferriz: uno hablaba de platillos voladores y el otro de cohetes espaciales. Zabludowsky se singularizó por hacer transmisiones de los lanzamientos espaciales de las aeronaves estadounidenses durante toda la década de los sesenta. Su programa más importante, sin embargo, fue por las mañanas: el Diario Nescafé, en el cual comenzó a tener la singularidad de contar con reporteros propios. Hasta entonces, con poquísimas excepciones, los noticiarios televisivos no tenían una redacción propia sino dependían de la información de la agencia de noticias estatal o de las anteriores que existieron en México.

Posteriormente, la televisión mexicana entendió que las noticias no sólo eran espectáculo, sino que podían ser un negocio específico y también un negocio de carácter político. Al contar con grandes audiencias para sus noticias, tendrían un canal mucho más estable y relevante de interlocución con el poder político. El programa 24 Horas, que Zabludowsky condujo durante más de 27 años, comenzó en septiembre de 1970, y fue la escuela de centenares de periodistas que hoy siguen haciéndose cargo de gran parte de los espacios informativos de la televisión mexicana en todos los canales, y además condicionó el modelo de TV que seguimos teniendo hasta nuestros días. La usanza estadounidense era evidente: un locutor con gran presencia pública se encargaba de dar a conocer todas las noches un menú grande y variado de informaciones políticas, culturales, de espectáculos, y de imprimirle sus énfasis personales a la apreciación o a la propagación de esas noticias. Aunque no había un editorial explícito o no lo habría en casi todos los 27 años de ese noticiario, el hecho de que Zabludowsky presentara alguna información con una entonación especial de voz, a veces simplemente levantando una de las cejas o abriendo unos segundos de silencio después de que decía alguna cosa, se convertía en una inflexión que implicaba connotaciones políticas importantes en la propagación de cualquier acontecimiento.

La era de Zabludowsky duró casi tres décadas. Al acercarse el final del milenio anterior, Televisa fue receptiva a la diversidad política que comenzaba a instaurarse poco a poco en la sociedad mexicana y se propuso un cambio, pero éste no fue de formatos ni de intención, simplemente fue sólo de personas. Guillermo Ortega Ruiz suplió a Zabludowsky a su salida del noticiario de 24 Horas y algunos años después quedó al frente Joaquín López Dóriga. Éste ha sido uno de los conductores del noticiario más importantes de la televisión mexicana, sin variar en lo fundamental el estilo de noticias que durante mucho tiempo singularizó a los programas conducidos por el multicitado Zabludowsky.
Información anodina

Cómo son las noticias en televisión? Hay que reconocer que sus reporteros, igual que los de cualquier medio, se esfuerzan, se arriesgan, se empeñan, algunas veces hacen lo posible por conseguir una noticia y en otras llegan a estar en peligro para darnos descripciones repletas de emoción y con algunas novedades de los asuntos públicos. Por ejemplo, cuando los reporteros cubren desastres o guerras, el noticiario nocturno de Televisa nos muestra reportajes, notas trascendentes por la intensidad dramática que llegan a tener, pero pocas veces relevantes o con alguna novedad sustantiva.

Por lo general, y específicamente en la cobertura de asuntos políticos, los noticiarios mexicanos siguen padeciendo muchos de los defectos que ha acarreado durante mucho tiempo el periodismo político en nuestro país. Tenemos un periodismo más de dichos que de hechos. Se realza la costumbre de los políticos mexicanos para hablar y declarar, para sentir que hacen política y sentirse atendidos. Esta costumbre ha encontrado una fuerte complicidad en la prensa mexicana y en periodistas cuyos jefes de redacción les ordenan todas las mañanas: "Ve y recoge las declaraciones de fulano". Por eso tenemos un periodismo -y la televisión no es la excepción- más de declaraciones que de acciones; tanto así que muchos reporteros confunden al periodismo con la simple acción de extender el micrófono, y si es una declaración estridente se vuelve más relevante: logra mucho más espacios en los noticiarios.

La tarea fundamental del periodismo, aparte de enterarnos lo qué sucedió, es permitirnos entender por qué las cosas ocurren como ocurren. Tan anodino, tan falto de previsión resulta el periodismo que se hace en la televisión mexicana, que a veces el espacio más creativo es el no periodístico. Las Mangas del Chaleco que disfrutan muchos televidentes los viernes por la noche en Televisa, es un espacio de crítica a los muchos desvaríos que profieren varios personajes públicos, comenzando por nuestros políticos. Es un segmento que no tiene nada de esfuerzo periodístico, aunque sí un gran trabajo de búsqueda en los archivos de video. En todos los noticiarios de televisión o en casi todos, las entrevistas escasean, y cuando las hay no son el diálogo entre dos interlocutores, entre un periodista que sabe de lo que está hablando y un protagonista que tiene algo que decir, sino más bien constituyen la ocasión para que algunos personajes públicos expliquen, se disculpen, arenguen, reclamen o intenten establecer la agenda. Son rarísimas las entrevistas en las que hay un auténtico intercambio de ideas.

La crónica periodística, es decir, el quehacer de recoger y explicar un asunto que el reportero haya visto -lo cual se puede hacer de manera espléndida con el recurso que implica el respaldo audiovisual-, no existe en la televisión mexicana. Tampoco está presente el reportaje, el género que amalgama recursos de la entrevista, de la información, de la documentación. A veces por reportajes se nos presentan piezas informativas en donde el reportero se conforma con entrevistar a dos o tres personas, y dice: "Aquí está el reportaje del área de asuntos especiales de Televisa". ¡Qué vergüenza! Si comparamos esas piezas con los reportajes de la televisión en otros países, la verdad sí es una vergüenza lo que aparece en nuestra televisión. Está repleto de lugares comunes y de algo muy importante: se singulariza por una constante ausencia de auténtica investigación. El análisis en los noticiarios de la televisión, comenzando por el más importante en Televisa, se limita a la opinión de algunos intelectuales o académicos destacados, no por su comentario en televisión sino por su trayectoria en otros rubros. Por lo general, estos colegas nuestros no hacen más que aparecer a cuadro leyendo en teleprompter un texto de dos o tres minutos, que ellos hicieron, repleto de lugares comunes.
Viejo estilo
El periodismo, entonces, sigue anclado a un viejo estilo en el que se llega a pensar que es más importante abrumar de asuntos al espectador con muchas notas, que explicarle aunque sea unas cuantas de manera más reposada. Es un periodismo que, para tener éxito, explota y exprime mucho el sensacionalismo. Cuando hay algún asunto especialmente dramático, la televisión mexicana lo explota al máximo de tal manera que nos repiten, una y otra y otra vez, las mismas escenas trágicas, las mismas declaraciones altisonantes del mismo asunto. Cuántas veces vimos, por ejemplo, la reconstrucción del crimen aquel en Monterrey donde un muchacho fue acusado de matar a dos niños. Docenas de veces se nos dijo a qué hora llegó a la casa, cómo llegó, y qué sabemos hoy de ese caso.

El periodismo en televisión, igual que en parte del impreso, no se singulariza en México por seguir los asuntos, simplemente se nos ofrecen temas muy dramáticos para llamar nuestra atención, para conmovernos y es inevitable hacerlo ante temas tan drásticos, pero no se les da seguimiento. Cuántas veces escuchamos las declaraciones iniciales de los pescadores famosos que recalaron en el Pacífico Sur y qué es hoy de ellos. A qué periodista en televisión se le ha ocurrido averiguar qué pasó con los pescadores. No hay seguimiento de los temas porque al periodismo televisivo no le interesa construir una sociedad enterada sino mantenerla fundamentalmente asombrada: esa es la pauta en la TV mexicana.

En la misma Televisa hay espacios informativos que están mucho más determinados por la personalidad de su conductor -que no es necesariamente periodista-, que por los recursos informativos. El espacio de Adela Micha de Canal 4, por ejemplo. Ella es un personaje muy importante en el Canal de las Estrellas y sus subsidiarias, y aunque a veces tiene diálogos muy interesantes con sus entrevistados, su noticiario no tiene propósitos específicamente periodísticos: está pensado como espectáculo. El mismo Canal 4 tuvo como conductor de un noticiario a un payaso, Víctor Trujillo. Era, dicen algunos, muy ingenioso. En lo personal no me lo parece tanto, pero el hecho de que el personaje del payaso haya sido invitado a conducir un noticiario, nos da idea de la amalgama entre información y entretenimiento -infoentretemiento dicen en España- que prevalece en los noticiarios de Televisa.

En esta empresa hay programas de reflexión interesantes, muy ajustados a los intereses de la empresa como Zona Abierta que conduce Héctor Aguilar Camín, pero prácticamente en un horario de madrugada que muchos no alcanzamos a mirar. Hay espacios de búsqueda como el de Denise Maerker en las noches de los domingos en Canal 4: un espacio nuevo. También figura recientemente Tercer Grado, en el que los conductores de varios noticiarios de Televisa se explayan diciendo lo que no necesariamente expresan en sus espacios, pero en donde pocas veces hay una opinión nueva, son éstas de carácter muy previsible.

Y ¿qué hay en la tienda de enfrente? TV Azteca se ha singularizado por copiar, en sus peores términos, los estilos que ya ha logrado implantar Televisa. En azteca por lo general quienes dan noticias no son periodistas, lo cual no demerita su trabajo, pero es un dato de la realidad. Javier Alatorre nunca que yo recuerde, y no quiero ser injusto, hizo el trabajo de reportero. Creo que si no se ha sabido cómo buscar, perseguir y encontrar una noticia, es muy difícil tener la apreciación profesional que permite aquilatarla y saber cómo presentarla a los televidentes. No es un secreto, además, que Alatorre es un lector, preparado, hábil, pero no hace más que leer el teleprompter todo el tiempo. El día que se descompone el aparatito es un fracaso su noticiario. En TV Azteca hay tan escaso aprecio por información que varios de sus noticiarios son una amalgama de música, chismes, espectáculo, deportes y noticias; incluso me ha tocado ver a una señora que ofrece horóscopos. Qué idea del periodismo puede tener una empresa cuando confunde las predicciones de las vicisitudes de los sagitarios con la información de las campañas políticas.

Hay algún esfuerzo y méritos en los noticiarios de Canal 11, sin duda, pero sigue siendo un espacio muy agobiado por limitaciones financieras. Hubo un esfuerzo interesante en un programa de discusión, Primer Plano, pero hoy se ha vuelto de lo más previsible. Se disfrazan de negro y hacen como que se pelean unos con otros.

Hubo un noticiario interesante en Canal 40 que todos veíamos con avidez, no porque nos gustara su punto de vista, sino porque no rivalizaba en cantidad de informaciones ni en recursos técnicos, sino en algo muy importante: era un noticiario hecho con gusto e imaginación y tratando de demostrar el contexto de los asuntos. Ciro Gómez Leyva y sus sucesivas acompañantes en las distintas etapas de ese noticiario, no buscaban, salvo excepciones, enterarnos de algo nuevo sino explicarnos aquello que ya sabíamos. El Canal 40 tuvo un destino muy trágico: fue hurtado por TV Azteca y hoy, con la complicidad del periódico El Universal, está funcionando, pero se está apostando a la revitalización de esa frecuencia televisiva.

La tendencia que se estaba poniendo en práctica en Canal 40 era -con muchísimas limitaciones, a veces incluso con actitudes muy discutibles- muy sintonizada. Se trataba de una propuesta moderna, basada en la factura de noticiarios en todo el mundo, que es la idea de presentar más asuntos en profundidad en lugar de muchas informaciones pequeñitas. O sea: presentar más historias de lo que le pasa a la gente, sin ser demagogos ni populistas, que le permitan al televidente entender a través de las vicisitudes de protagonistas con nombre y apellido, de carne y hueso, la densidad y las implicaciones de los grandes asuntos públicos. En todo el mundo, la televisión está transformándose para ser más ligera, y con mayores recursos técnicos.

Hoy día la posibilidad de registrar en video un acontecimiento, ya no es patrimonio de las televisoras y sus camarógrafos; hoy muchas personas traen sus cámaras caseras; incluso con el teléfono celular hay quienes pueden registrar una escena y convertirse en reporteros. A mediados de 2005 ocurrieron los atentados en Londres y, por ejemplo, mucha gente grabó en sus celulares la explosión de varios vagones del metro. Unos minutos después, esas grabaciones ya estaban en las pantallas de la televisión británica. Es decir: la amalgama entre lo que aportan los ciudadanos y lo que pueden transmitir los medios audiovisuales está siendo una consecuencia de la apropiación que las personas hacen de esas tecnologías. Y entonces lo que le queda a la televisión es presentar asuntos más elaborados, con mayor investigación.

En Estados Unidos, el noticiario vespertino más conocido es de la CBS, el cual acaba de cambiar de conductor y está experimentando una transformación muy sorprendente. Era un noticiario muy parecido a los que vemos en México, pero el conductor, Dan Rather, se tuvo que jubilar, además tuvo muchas acusaciones por presentar asuntos que no eran necesariamente ciertos, lo cual adelantó su salida. En su lugar contrataron a una periodista muy simpática y afable, Katie Couric, que es una muchacha que empezó a dar noticias por las mañanas en la NBC. Ella aceptó con la condición de llevar consigo a su equipo de producción. Después de muchos jaloneos, la CBS aceptó y la respaldó con muchos productores. Lo que hace esa mujer todas las tardes es plantarse delante de la pantalla para presentar cinco o seis acontecimientos, que son auténticos reportajes de investigación realizados por su equipo de productores. Los televidentes se enteran de los asuntos más importantes, pero hay una contribución a que los entiendan.

El contenido de la televisión estadunidense puede tener muchos defectos y ser muy tendencioso, pero trata de renovarse, reconociendo que hay una gran competencia en la Internet, en lo que recogen las personas en sus cámaras de video, en lo que hacen otras cadenas En suma: se trata de modificar los esquemas que se mantuvieron durante muchas décadas. Eso es lo que va a seguir en algún momento en la televisión mexicana y no terminamos de ver cómo se inicia.

La identificación de lo que es la calidad en televisión llega a ser el criterio fundamental a partir del cual sus auditorios pueden cuestionarla, exigirle, demandarle que sea mejor, o que desande el camino que ya había empezado a explorar. Todo ello puede ser tema de los observatorios ciudadanos que en muchos países ya están en práctica.

Nuevas Tecnologías de Comunicación: ¿Oportunidad o Riesgo para la Esfera Pública y la Democracia?

fuente: revista razòn y palabra
Enero 2007
Miguel Lara Otola

Hoy en día las tecnologías se modifican y actualizan constantemente transformando nuestros paradigmas de comunicación. Hoy los medios de comunicación tradicionales están perdiendo terreno contra nuevas formas de expresión, más libres, más abiertas, más democráticas; la llegada de los teléfonos móviles, el Internet, los SMS, los blogs, eBay, Google y el P2P nos ha acercado más a la tecnología y así estos medios han venido a transformar y ampliar nuestras formas de comunicación y participación. Por un lado, estas nuevas tecnologías pueden ayudar a tener una sociedad más democrática donde exista una mayor participación, una ampliada capacidad de acción frente al poder, mayor y mejor debate y deliberación y finalmente más transparencia y rendición de cuentas. Sin embargo estas tecnologías también conllevan ciertos riesgos ya que pueden traer desinformación y subinformación1, una nueva y más efectiva propaganda y manipulación, desorientación ante informaciones frívolas y vacías de contenidos útiles para la democracia, y una nueva sociedad orwellizada compuesta de multitudes virtuales. Las tecnologías pueden ser vistas ya sea como un complemento para la deliberación, base de la democracia, o como un sustituto de la misma que inhibe la razón, la crítica y la participación política.
Una característica clave de los nuevos medios tecnológicos de comunicación es la posibilidad de una interacción antes negada por la televisión que distanciaba más a los gobernantes de los gobernados haciendo a estos últimos espectadores pasivos de la realidad nacional. Ahora con los nuevos mecanismos de comunicación existe la posibilidad de que esta barrera se derribe y se permitan una interacción y participación nunca antes vistas. Si bien el acceso a estas nuevas tecnologías no es democrático, ya que gran parte de la población no cuenta con Internet o un teléfono móvil, su uso si lo es ya que permite a sus usuarios generar una nueva lógica colectiva de acción social y participación, que va desde el voto electrónico a distancia hasta la formación de smartmobs para alcanzar ciertos objetivos políticos.
El 19 de Abril de 1775 en Lexington, Massachussets empezó la Independencia Americana. En esa fecha Paul Revere, un patriota americano, montó su caballo llevando la noticia y dando la alarma de pueblo en pueblo de que los británicos marchaban desde Boston para atacar Concord, así preparando a miles de campesinos y comerciantes para estar listos “al minuto”2 para responder a la amenaza británica3. Esta fue una de las primeras comunicaciones en red que permitió el logro de un objetivo político y nos demuestra las posibilidades que hoy tenemos con las nuevas tecnologías. Si un caballo y su jinete viajando de pueblo en pueblo iniciaron una efectiva resistencia, imaginemos hoy lo que se podría lograr en campañas políticas o en actos en contra de decisiones injustas por parte de un gobierno. La Red acerca las posibilidades de colaboración social4, y al ser este un nuevo medio democrático cualquier persona puede tener acceso y participar, tanto pasivamente como lector de contenidos, como activamente organizando mítines, reuniones, protestas e influyendo en la intención de voto por determinado candidato.
En primer lugar tenemos al Internet como Red de Redes y primer facilitador de contactos más cercanos, en tiempo real, entre toda clase de individuos a lo largo y ancho del planeta. Ahora la comunicación de la nueva sociedad de la información abre caminos diferentes, más activos, dinámicos, globales y eficaces que permiten nuevas formas de organización y nuevas estrategias de acción colectiva. Es hoy imposible entender las protestas en contra del modelo neoliberal que se hacen en las reuniones del G8, el FMI y la OMC sin el apoyo del Internet. El tener a grupos de personas organizadas casi instantáneamente y provenientes de todos los rincones del planeta instalados fuera de las cumbres de estos organismos en Washington, Seattle o Cancún para protestar, hace veinte años era impensable. “En el campo de la comunicación, Internet no representa sólo un complemento a los medios tradicionales sino que ofrece oportunidades innovadoras para informar, movilizar, organizar a los movimientos y a hacer pública y relevante la protesta”5. Los ejemplos del “encuentro intergaláctico” del EZLN en 1996, los movimientos globalifóbicos y la organización del Foro Social Mundial serían inexistentes sin esta herramienta. El Internet, en un primer momento, permitió la articulación de lo local con lo global, hizo visibles movimientos sociales, facilitó la movilización, la participación y permitió articular acciones nunca antes vistas frente al poder. Ahora derivada de esta y otras tecnologías primigenias tenemos otros ejemplos como el correo electrónico, los smartmobs, los blogs, los sms, y el YouTube que son parte del nuevo arsenal de una red de interacción y colaboración. Estas herramientas, por sí solas o en combinación, abren nuevas puertas de participación, debate, colaboración y acción políticas nunca antes vistas.
Los smartmobs surgen cuando las nuevas tecnologías acercan más a la gente y los hacen parte de una red de comunicación que les facilita la cooperación, la participación y la organización y esto permite interactuar más con el entorno político y avanzar ciertos objetivos de grupo y sociales. “Los manifestantes en contra de la reunión de la OMC en 1999 usaron portales en internet, teléfonos móviles y tácticas similares en la batalla de Seattle. Un millón de filipinos derrumbaron al Presidente Estrada a través de demostraciones públicas organizadas a través de miles de mensajes de texto”6.
Los mensajes de texto dos vías o SMS ya han sido parte clave de procesos políticos. En EEUU existe POLITXT7, un servicio enfocado a políticos y grupos de interés que explota las ventajas del SMS para llegar al electorado y a la ciudadanía. Las ventajas de esta expresión de comunicación son indudables, en cuanto a POLITXT, “While 15-25 percent of solicited political e-mails are opened, the open rate for text messages is nearly 95 percent”8, y por otro lado, “25-30 percent of people asked to call their congressman via text message responded, as compared to the 2-3 percent success rate they had been getting with e-mail requests”9. Los SMS también han sido usados para monitorear elecciones en lugares como África y Montenegro en los Balcanes. En este último país el Centro de la Transición Democrática de Montenegro monitoreo el referéndum de independencia usando los SMS como la primera herramienta de observación en campo10, lo que permitió la coordinación instantánea de reportes dispersos en el país.
Los smartmobs también ya han probado su efectividad en el terreno de la libertad de expresión, cualidad intrínseca de la democracia. En Bielorrusia mucha gente joven recurrió a la organización via flashmob (grupo organizado a través de la red para un propósito específico que se genera y termina instantáneamente) para protestar contra el autoritarismo prevaleciente en su país. Al organizarse vía Internet para reunirse en una plaza pública de Minsk a comer helado, los jóvenes sondearon las fronteras de lo permitido por su gobierno. Esta acción colectiva organizada a través de la red no convocó a protestas, plantones, discursos o a un mitin en dicha plaza pública, simplemente se llamó a comer helado como forma de protesta. “If this were almost any other country in the world, standing around eating ice cream wouldn't even cause the local authorities to bat an eyelash. In Belarus, though, it was treated as an organized public assembly, so plainclothes government agents broke up the event, arresting some of the young participants”11.
El YouTube fue una herramienta importante para las elecciones celebradas recientemente en México. A través del “uploading” de videos acerca de los principales candidatos, la ciudadanía, y principalmente la gente joven, tuvo acceso a facetas de los mismos no reveladas por los medios tradicionales. Estos videos sirvieron tanto como brazo adicional a las campañas oficiales de los candidatos como para la expresión de la ciudadanía que no tiene acceso a los periódicos, la televisión u otros medios convencionales para expresarse. Así quienes vieron estos videos no sólo fueron tocados por la propaganda partidista sino también afectados por las ideas y críticas de ciudadanos comunes y corrientes buscando una forma de expresión.
De manera general a través de estos ejemplos podemos ver las contribuciones de la tecnología a la formación de la opinión pública (YouTube y el caso mexicano), al ejercicio de la libertad de expresión (flashmob en Bielorrusia), al monitoreo para lograr elecciones limpias (SMS en Montenegro), a la participación (POLITXT en EEUU) y a la movilización social (Seattle). De esta manera vemos como la tecnología avanza los intereses de la ciudadanía al prestarles canales verdaderamente democráticos y abiertos a todo el mundo. Sin estas tecnologías, un evento como el de Bielorrusia sería impensable. “Hoy es posible que unas elecciones den un vuelco como consecuencia de una organización social espontánea vía SMS”12.
Las nuevas tecnologías abonan también a la democracia al permitir una mayor rendición de cuentas y transparencia. Newt Gingrich, un político americano de derecha, “afirma que mediante la puesta la apertura de un servidor llamado THOMAS (The House Open Multimedia Access System), que llevará a Internet toda la actividad del Congreso, será más difícil hacer pasar proyectos de ley que beneficien solamente los intereses particulares y que la difusión de informaciones en tiempo real dará a toda la gente y no sólo a los lobbyistas bien pagos, el acceso a las mismas fuentes”13.
Por otro lado, la nueva tecnología de un mundo googleizado permite a sus usuarios contar con información exhaustiva de cualquier tema imaginable lo que además de permitir una mayor participación, acción colectiva, rendición de cuentas y transparencia facilita el tener una opinión pública mejor informada y por tanto con mayores herramientas para actuar tanto dentro del poder (concepción democrática) como frente al mismo (concepción liberal). La existencia de información sobre cualquier tema lógicamente lleva implícita la existencia de información relevante e interesante para la participación en política. Para que una democracia funcione es preciso que sus ciudadanos cuenten con información relevante para la toma de decisiones, tanto para emitir un voto como para criticar o apoyar cierta iniciativa de ley. La democracia es el gobierno de la opinión, opinión que tiene como origen el debate entre los individuos, debate que se facilita mientras exista una mayor cantidad y calidad de información. La googleización permite este excedente de información que hace razonar a los ciudadanos. Hoy, además del aumento cuantitativo en información disponible, contamos con otras herramientas que brindan diversidad y debate a la esfera pública, los blogs, por ejemplo son portales con capacidades infinitas para discutir a profundidad sobre cualquier tema. Así en la actualidad, tanto la cantidad como la diversidad de información disponible abonan al proceso democrático.
Las nuevas tecnologías y las oportunidades que estas brindan en el terreno de la comunicación y de la democracia también tienen un lado negativo. En primer lugar el acceso a la información celebrado anteriormente, aunque condición necesaria para el funcionamiento de la democracia, puede llevar a una sociedad desinformada, al menos de los temas relevantes para el proceso democrático y para la participación en política, el “overnewsed” but “underinformed”14, la falta de compresión y la superficialidad de contenidos son algunos de estos riesgos. Por otro lado los nuevos medios de comunicación si bien son interactivos podrían convertirse en televisiones de tercera generación ya que podrían volverse simples emisores con informaciones vanas para un público pasivo y bien podrían representar una nueva forma de “pan y circo” como hoy lo hacen ciertas emisoras de televisión en nuestro país. En tercer lugar, la información que, entre otras cosas, hace funcionar mínimamente a una democracia debe ser libre, independiente, autónoma e imparcial y en este sentido las nuevas tecnologías abren caminos peligrosos ya que podrían servir como nuevas herramientas para una propaganda, manipulación y desinformación más eficaces. Finalmente y aunado a esto último podríamos llegar a una era de las multitudes de cuño virtual que por su fuerza desinformativa y sesgada (trivial o no) podrían sacudir los cimientos democráticos de manera orwelliana.
El primer riesgo que presentan estas tecnologías, el de subinformación, desinformación y falta de comprensión, no necesariamente es intrínseco a la tecnología ya que puede derivarse tanto de la responsabilidad de los actores como de la responsabilidad del Estado. En primer lugar vemos como la ciudadanía muchas veces prefiere la información relativa a la farándula o al chisme en lugar de informaciones estadísticas, científicas, históricas o políticas que podrían alimentar el cauce democrático a través del debate y la crítica. Estas tecnologías, que bien podrían ser usadas como en el caso Bielorrusia, al agregar el componente antes citado, se convierten en medios eficaces con fines reprobables, y el origen mismo de los flashmobs parece indicarnos que la dirección que se tomará será la de superficialidad. Este origen se remonta a junio de 2003, “cuando alguien citó a la gente en cuatro bares de Manhattan, en los que se les dio unas instrucciones muy concretas: acudir a la planta 9ª de los almacenes Macy’s y reunirse alrededor de una determinada alfombra, para adorarla”15. Por otro lado las fallas del Estado para lograr una cobertura completa y de calidad en la educación de toda la ciudadanía hacen que muchas de las personas con acceso a las nuevas tecnologías no las utilicen con fines político-intelectuales debido a su falta de comprensión y se avoquen a la farándula y a otras informaciones irrelevantes mencionadas anteriormente. En lo que si es intrínseco a esta tecnología podemos mencionar que el exceso de información que se nos presenta puede crear el fenómeno de “overnewsed but underinformed”, nuestra sociedad se ha googlelizado y “hoy estamos anclados en el paradigma de lo exhaustivo (encontrar todo sobre), mientras que lo que realmente nos interesa es la relevancia (encontrar lo que nos es de utilidad, sin el ruido añadido de información que en ese momento no me interesa)”16. Por otro lado tenemos el fenómeno del mercado que no deja escapar a los nuevos medios tecnológicos. La ley de la oferta y la demanda permea los contenidos de las páginas en Internet, de los blogs y de otras redes, haciendo que la información “pura” que contienen se contamine, guiada por criterios de venta y de mercadotecnia que muchas veces hacen que esta información sea superficial. La incapacidad del Estado de dar herramientas de comprensión a sus ciudadanos, la falta de orden en la información googlelizada en la red, las preferencias personales de la sociedad y la lógica del dinero (mercado y economía de consumo) que invade la razón de la esfera pública son riesgos que podrían convertir estas herramientas democráticas en medios que desinforman, subinforman y venden en lugar de informar y generar una opinión pública tan necesaria para el proceso democrático.
Las nuevas tecnologías podrían convertirse en una televisión de tercera generación. Aunque parece difícil que los blogs, los portales y los sms se vuelvan partes institucionales de compañías que editan contenidos hay ya varias señales en esta dirección. Los spams, la venta de listas de correos electrónicos para enviar publicidad, el uso de listados de números telefónicos para hacer propaganda vía SMS y la inclusión de publicidad pagada en algunos portales nos indica que, como mencioné antes, la esfera pública es susceptible de contaminación por parte de la esfera del mercado y la esfera de la política. ¿Qué pasara cuando una empresa o una organización política “compre” a un buscador de páginas en Internet para que los resultados a determinada búsqueda se filtren mostrando únicamente lo que la empresa o partido político desea mostrar? Si estas dos esferas logran empalmarse con la esfera de la opinión pública, que debe ser independiente, podemos estar frente a este fenómeno de televisión de tercera generación. Cuando la esfera de la política es la que influye estamos ante el riesgo de la propaganda y la manipulación, cuando es la esfera del mercado estamos ante el ya famoso pan y circo (más circo que pan) al estilo Televisa

La opinión debe surgir de la sociedad civil y de la libertad y no de la imposición, debe surgir del debate y no de las órdenes, es horizontal y no vertical. En la democracia, también horizontal, la participación surge de la ciudadanía y no de un ente ajeno a ésta. La televisión es una opinión publicada, más no una opinión pública, es un ente ajeno que impone sus voluntades y como tal puede desviarnos de la libertad e independencia de la información al fijar su propia agenda, intereses y por lo tanto contenidos. La fijación y filtración de contenidos inhibe la capacidad del espectador a debatir y a disentir y genera estados de opinión colectivos. La escasez de información libre y soberana sobre cierto tema hace que el input de la sociedad sea único, monopólico y en el mejor de los casos oligopolio, cosa que atenta directamente contra una de las raíces de la democracia que es la libertad de expresión. La democracia no es un sistema de mayorías, sino un sistema que permite el disenso y sin esta deliberación, no puede funcionar. El que en la actualidad ya exista la captología para cambiar nuestros hábitos es algo preocupante, si bien un programa para ayudar a dejar de fumar o bajar de peso parece inofensivo y hasta beneficioso, el uso que puede tener esta tecnología al servicio del poder y del dinero es estremecedor, ¿Qué pasa si a través del correo electrónico, los SMS, la mensajería instantánea o en ciertos portales se envían estímulos para detonar ciertos comportamientos en nosotros? Y más aún, ya existen tecnologías como la neurociencia y el FMRI17 que son capaces tanto de medir nuestra respuesta a determinados inputs como de “determinar cual es la respuesta “exacta” de una persona a un estímulo comercial”18 a través del escaneado cerebral. Con estas nuevas tecnologías puestas al servicio de la esfera del mercado y de la político tenemos razones de sobra para dudar del componente verdaderamente autónomo y democrático de los nuevos medios, en este sentido avanzaríamos más hacia una sociedad teledirigida como indicaba Sartori. La esfera pública, en cualquiera de sus versiones, sea un mitin, una charla en un café, una manifestación contra cierta política pública, una columna en un periódico o en la Red de Redes, debe de mantenerse al margen de las otras dos esferas, de lo contrario nos veremos invadidos de miles de telenovelas y propaganda en detrimento de nuestra libertad personal y por lo tanto de nuestra democracia compartida.
“McLuhan tenía razón, estamos frente a una nueva revolución brindada por un nuevo medio…más comunicación personal, más elección, pero también más incertidumbre. Y mas posibilidades de manipular y ser manipulado”19. Como indiqué anteriormente, el riesgo de la intromisión de la esfera política en la esfera pública es patente. Si bien las nuevas tecnologías y las redes que éstas generan permiten un mayor grado de debate y deliberación en abono a la libertad de expresión y la democracia, por otro lado existe el riesgo de generar multitudes manipuladas por intereses no ciudadanos.

Para que una multitud funcione en el juego democrático es necesario que sea inteligente (más inteligente que el individuo por si mismo), y de acuerdo con James Surowiecki20 , para lograr esto hace falta que cumpla con cuatro requisitos;
1. la multitud debe de estar formada por un grupo de personas suficientemente diverso para que todo el espectro de posibles opiniones esté representado; 2. debe de ser independiente, al grado de que cada persona decida basándose en la información individual que tiene y no en el comportamiento de los demás; 3. debe estar descentralizada donde las personas del grupo tienen un cierto grado de especialización en su área de conocimiento y 4. debe ser agregada de tal forma que exista un mecanismo para recabar la opinión de los individuos con el fin de derivar una decisión colectiva”21 .
De esta manera podríamos pensar que las nuevas tecnologías de la información, por sí solas, brindan estos cuatro requisitos ya que el Internet o los blogs, por ejemplo, permiten reunir a personas de variadas disciplinas del conocimiento con opiniones independientes y no inducidas por nadie más en un espacio que permite agregar sus opiniones. Sin embargo si a la ecuación le agregamos una influencia importante de la esfera política que censura ciertas informaciones y manipula los contenidos, empezamos a ver como la inteligencia de las multitudes y su propósito democrático comienza a flaquear. Con una opinión publicada (más no pública) y teledirigida es imposible cumplir el segundo requisito de independencia y por tanto la idea de tener una comunidad mundial de debate y critica al poder. Con una teledirección desde la arena política podríamos tener flashmobs que en lugar de protestar al comer helado, busquen avanzar intereses de grupo o más dramático aún, podríamos tener una sociedad ciega a los problemas y a la falta de libertades en su país. Una sociedad manipulada y hecha a partir de multitudes ciegas podría traernos imágenes del 1984 de Orwell mejoradas, mientras en la obra clásica se requería de todo un aparato estatal para controlar a la sociedad ahora esto se podría hacer a través de un simple clic….clic.
Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación nos permiten tejer una nueva red de relaciones sociales que expande la democracia a través de una mayor participación ciudadana y libertad de expresión, pero por otro lado estas mismas herramientas con sus mismas posibilidades pueden traer trampas que nos conduzcan a un futuro más cerrado, autocrático e ideologizado. Siempre todas las tecnologías nuevas tendrán una segunda derivada, es decir un lado negativo a ellas, ya sea desde el punto ecológico, económico o político y es nuestro deber prever estas posibles consecuencias para evitar lo negativo y escoger las oportunidades positivas que se nos ofrecen. Afortunadamente hoy en día todavía contamos con una opción y con la decisión que se tome podremos elegir entre la ceguera, el adorar una alfombra o el comer helado